Un femicida fue condenado a 25 años de prisión, al ser hallado culpable del delito de "homicidio simple", en perjuicio de su pareja, a la que roció con alcohol, para luego prenderla fuego y provocarle heridas de gravedad que derivaron en su muerte, en un hecho ocurrido en noviembre de 2012 en la vivienda que compartían en la localidad de Villa Fiorito.
El Tribunal Oral Criminal Nro. 3 de Lomas de Zamora sentenció a Elio Javier Enrique, de 26 años, en coincidencia con el pedido de pena formulado en su alegato por el fiscal de juicio Sebastián Scalera. "Los jueces aplicaron la pena máxima para el homicidio simple, ya que el caso fue anterior a la figura de femicidio, que incorporada, más tarde, al Código Penal", indicaron voceros judiciales, citados por el portal DiarioConurbano.
Roxana Vallejos, la víctima, tenía 19 años y un bebé de 6 meses, cuando fue atacada por su entonces pareja, quien le tiró alcohol y la prendió fuego, en la casa de la calle Conesa y pasaje Ostende de Villa Fiorito. La joven madre agonizó durante dos días en el Hospital Gandulfo de Lomas de Zamora, antes de producirse su deceso, debido a que las quemaduras alcanzaron a gran parte de su cuerpo.
"Dentro de la carátula de homicidio que le pusieron estamos conformes con la pena porque es la máxima", expresó Delsa López, mamá de Roxana Vallejos, tras conocerse el fallo, que fue leído en medio de un clima de tensión entre los familiares de ambas partes. Luego del veredicto, Elio fue trasladado a su lugar de reclusión, la Unidad Penal 40 de Lomas de Zamora.
La mujer, quien en la actualidad está tramitando la tenencia de su nieta (la hija de Roxana, ahora de 2 años), quien está viviendo con sus abuelos paternos, al margen de la acusación que recaía sobre el joven, finalmente condenado.
"Ahora que se hizo justicia en la parte penal voy a seguir reclamando para tener la tenencia de la nena, ya que solamente tengo dos visitas breves semanales", enfatizó. "La condena me deja un poco más tranquila, aunque por más tiempo que le dieran, a mi hija no la van a devolver. Y su madre, si va a poder visitarlo en la cárcel, pero yo a mi hija no la voy a poder ver más", precisó Delsa López, quien agradeció la tarea del fiscal Scalera, "que fue contundente con las pruebas que se presentaron, para corroborar que Roxana no se podía haber infringido esas quemaduras, por lo que fueron producidas por otra persona, por Enrique".
"Fue todo muy difícil, y he pasado por momentos de mucha amargura. Fue un proceso tremendo y doloroso", enfatizó la mujer. No obstante, consideró que "la justicia trabajó bien. Desde que lo detuvieron, desde que se inició la investigación, desde que empezó el juicio. La única aspereza fue que no se llegó a caratular como 'femicidio', porque la carátula no existía en el momento de la elevación de la causa a juicio. Pero eso ya pasó y ahora fue condenado como correspondía", concluyó.
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