El cirujano Lino Villar Cataldo, que mató a balazos en 2016 a un delincuente que intentó asaltarlo frente a su consultorio de San Martín, también será enjuiciado por un tribunal popular.
El caso ocurrió dos semanas antes de que el carnicero Daniel Oyarzún, declarado inocente el jueves, atropellara y matara en Zárate al delincuente que lo había asaltado su comercio.
Villar Cataldo asesinó de cuatro balazos a un ladrón en la puerta de su consultorio de la localidad de Loma Hermosa, y está procesado por “homicidio agravado”.
La novedad es que, como ocurrió con el comerciante de Zárate, irá a juicio por jurados.
El cirujano paraguayo Villar Cataldo, de 63 años, pidió ser sobreseído y el cambio de la calificación de la causa, ya que quiere que encuadren lo que hizo como “legítima defensa”, pero se lo rechazaron.
Ahora deberá ir a juicio oral, acusado de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”. En caso de ser hallado culpable, recibiría una condena de 10 a 25 años de prisión.
Desde que ocurrió el hecho, Villar Cataldo sostuvo que instantes después de haberle disparado al asaltante que acababa de robarle el auto volvió al lugar donde había quedado el ladrón “para ver si podía hacer algo para salvarle la vida”.
“No sé si algún día terminaré en prisión por defender mi vida. No fui a buscar a nadie, a mí me fueron a agredir y lesionar. Me pongo a pensar y digo, pero qué lastima que no estoy muerto, de esa manera no estaría perseguido. Yo sé que soy la víctima, pero no para la fiscal. Para la fiscal soy victimario”, había dicho el cirujano el año pasado, cuando fue invitado al programa de Mirtha Legrand.
La resolución de que el médico vaya a juicio acusado de “homicidio calificado” fue adoptada por el juez de Garantías 2 de San Martín, Raúl Luchelli Ramos, quien avaló el requerimiento de elevación a juicio que ya había presentado la fiscal de la causa, Diana Mayko.
Todo ocurrió el 26 de agosto de 2016, cuando el médico se retiraba con su Toyota Corolla del consultorio de Ombú 6865, partido de San Martín. En ese momento, fue sorprendido por un ladrón, luego identificado Ricardo Alberto “Nunu” Krabler (24), que le dio un culatazo en la cabeza, se subió al auto para robárselo y terminó muerto de cuatro balazos efectuados por el imputado con una pistola Bersa Thunder Pro calibre 9 milímetros.
El cirujano declaró que siempre que sacaba el auto, “por seguridad”, dejaba su pistola en el cantero de la casa donde funciona el consultorio.
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