Una pareja de productores agropecuarios que era buscada desde el martes pasado fue hallada asesinada y enterrada en un paraje rural de la localidad misionera de Florentino Ameghino, y los investigadores buscaban hoy a un policía provincial que se sospecha cometió el doble crimen en el marco de una venganza por la muerte de su padre.
Fuentes policiales y judiciales informaron a la agencia Télam que en la causa ya hay un detenido que fue visto con las víctimas antes de que estas desaparecieran y que se cree que actuó como cómplice del efectivo prófugo.
De acuerdo a los voceros, todo comenzó el martes pasado, cuando Sandro Leiva (40) y su pareja Olivia Márquez (46) salieron de su casa en Florentino Ameghino, ubicada unos 150 kilómetros al este de Posadas, a bordo de su moto de 110 centímetros cúbicos y nunca regresaron.
Los familiares de las víctimas denunciaron la desaparición recién el viernes último, tras lo cual, efectivos policiales de la Unidad Regional (UR) II de Oberá comenzaron un intenso rastrillaje y el sábado hallaron ambos cuerpos enterrados en una zona rural de Puerto Rosario, en jurisdicción de Florentino Ameghino, próxima al río Uruguay y en el límite con Brasil, dijeron los informantes.
Las fuentes precisaron que los cuerpos estaban en el interior de una fosa tapada con tierra, piedras y algunas ramas y que, luego, fueron reconocidos por sus familiares.
En tanto, los resultados preliminares de las autopsias realizadas esta tarde en la morgue del hospital Escuela Ramón Madariaga, de Posadas, revelaron que presentaban golpes y que esa podría haber sido la causa de la muerte, precisaron voceros judiciales.
Por su parte, el comisario Francisco Gómez, de la UR II, informó a la prensa que “por el estado de descomposición de los cuerpos no se pudo determinar la causa de las muertes” a simple vista.El jefe policial reveló que, a pocos metros de la fosa con los cuerpos, junto al arroyo del Toro, se encontró una moto totalmente desarmada y oculta entre unos arbustos y se investiga si es la misma en la que se movilizaban las víctimas.
En el marco de la investigación, la Policía detuvo ayer a un hombre de 35 años, identificado como Leandro B. y residente en la vecina localidad de Panambi, luego de que los testigos dijeron haberlo visto junto a las víctimas el día en que éstas desaparecieron.
Este sospechoso se negó hoy a declarar ante la jueza de la causa, Alba Kutzman de Gauchat, mientras que los testimonios lo señalaron como el principal cómplice del policía buscado, un suboficial de 30 años y apellido Duglokinski, quien esta mañana no se presentó a trabajar en la comisaría de Oberá donde presta servicios, dijeron los informantes.
Fuentes judiciales explicaron a Télam que las víctimas trabajaban en la chacra del padre del policía, Ildo Francisco Duglokinski (58), quien murió el 25 de marzo último calcinado tras incendiarse su vivienda de madera.