La autopsia en el cuerpo de Naira Cofreces, la adolescente que murió al ser atacada por compañeras a la salida de su colegio de la localidad bonaerense de Junín, determinó que su muerte se produjo por un "severo traumatismo de cráneo encefálico".
La pericia realizada por las peritos forenses Mirta Mollo y Carolina Pérez Mernes señala que "la severidad del trauma tuvo la jerarquía para producir paro cardio respiratorio de origen traumático". Si bien los golpes en la cabeza recibidos fueron determinantes en la muerte de la adolescente, también se constató que había recibido golpes en otras partes del cuerpo, de acuerdo con los resultados de la autopsia difundidos por la Fiscalía General local. Las peritos encontraron lesiones contusas en el cráneo, brazos y piernas, además de pérdida de pieza dentaria, como consecuencia de la brutal golpiza recibida por la víctima.