Esta actividad ilícita es encarada muchas veces por la gente como una "changa para obtener ingresos extras", en un contexto complejo de falta de trabajo. Se trata de un record preocupante. Más datos.

La falta de trabajo y la caída de los ingresos resultante de la crisis económica fruto de la pandemiaprodujo un explosivo aumento en la cantidad de gente que se dedica a vender drogas: ya hay 1.600.000 personas las que se dedican a esta actividad ilícita, encarada muchas veces como una changa para obtener ingresos extra.

Al mismo tiempo, las dificultades de traslado debido a las restricciones por el covid19 y las trabas que afrontan las fuerzas de seguridad para combatir el tráfico de estupefacientes hacen que sea cada vez más fácil y menos riesgoso ingresar al mundo de la venta de drogas.

Así como los servicios de taxi a requerimiento como Uber y Cabify fueron un recurso de muchas personas para obtener ingresos adicionales, el delivery de droga funciona en la actualidad para mucha gente como un trabajo adicional que permite una ganancia extra.

Según Claudio Izaguirre, presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina (AARA), en 2019 había 400 mil vendedores de droga en todo el país. "Con la pandemia el número se cuadruplicó, llegando según nuestras estimaciones a 1,6 millón de personas vendiendo drogas en todo el territorio", precisó.

En diálogo con este diario el especialista explicó, en cuanto a los nuevos canales de distribución de narcóticos, que "tenemos todo tipo de modalidades como delivery y venta a través de las redes sociales como Instagram, Face Book o Tik Tok, donde se anuncia el producto que se vende y a partir de ahí se hace la comercialización".

Izaguirre explicó que la realidad que trajo aparejada la pandemia con el confinamiento y las restricciones a la modalidad, ha impulsado nuevas formas de distribución y oferta de la mercadería ilegal. "El delivery es hoy por es el canal preferido por el que se lleva la droga al comprador, que por distintas circunstancias no puede salir de su casa", señaló.

El especialista aseguró que "el consumo de drogas aumentó en pandemia, pero se cuadruplicó la posibilidad de distribución de drogas porque es lo que elige hoy la gente para ganarse unos pesos".

"Así como en algún momento Uber ofrecía la posibilidad de un empleo para ganarse unos pesos adicionales en los ratos libres, en este caso lo que se está ofreciendo es vender drogas", señaló Izaguirre que explicó que el "exponencial crecimiento de esta actividad implica que mucha de la gente que se incorporó a ella lo hace por primera vez" . "Esto en algunos casos le da la posibilidad a una serie de personas que no estaban en el mercado de la ventas de ingresar a formar filas para algún vendedor mayorista, con todos los beneficios y los problemas legales que esto le puede traer", describió.

En cuanto a los incentivos que muchas personas reciben para incorporarse a una actividad ilegal e intrínsecamente riesgosa, Izaguirre explicó que además de los ingresos extra obtenidos de manera fácil y directa hay una percepción generalizada de que existe un aflojamiento en la persecución de este tipo de delitos.

Según el titular de la AARA, "hoy por hoy se ha perdido el miedo a la comercializacion de drogas por las dificultades que tienen las fuerzas de seguridad en llegar a un vendedor, porque se necesita la orden judicial para poder hacer un allanamiento".

"Se hace cada vez mas complicado porque no se combate la venta de drogas y hoy hay gente que está en esa actividad cuando antes no lo había hecho y hoy va sumando para tener una ganancia extra y en algunos casos terminan dejando sus trabajos originales para dedicarse a la venta de drogas", indicó el especialista.

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