Antes de morir,
el empresario también intercambió una correos electrónicos con el abogado Fernando Burlando -quien lo defendió cuando lo absolvieron en el juicio por la muerte del cantante
Rodrigo Bueno- en los que le dijo que no estaba preparado para "otro round", en alusión a lo que vivió a raíz de ese caso.
Pesquera fue hallado muerto ayer a las 16, en el asiento trasero de su camioneta
BMW X6 negra, estacionada en Ramallo al 3300 casi esquina Conde, en Saavedra.
El empresario era buscado desde el viernes, cuando el juez de Instrucción porteño Javier Ríos entendió que había elementos suficientes para acusarlo del crimen de Graffigna, a quien habría matado porque la víctima le reclamaba una deuda que no podía pagar, y ordenó su captura nacional e internacional.
El magistrado se basó en una investigación de seis meses que llevó adelante la fiscal María Paula Asaro, en la que un GPS, un cabello y la compra de un arma son las principales evidencias.
La pesquisa se inició el 7 de junio pasado, cuando Graffigna fue asesinado de un tiro en la cara dentro de Peugeot RCZ estacionado en Fraga al 1300, en el barrio porteño de Villa Ortúzar.
Según la investigación, mediante el GPS del auto de Graffigna se determinó que la puerta del entonces domicilio de Pesquera, en la calle Tronador, resultó el último lugar donde el financista paró un minuto antes de estacionar a 15 cuadras donde fue asesinado.
Cientos de llamadas, mensajes y correos electrónicos, más documentación hallada en el baúl del auto de la víctima, permitieron a la fiscal Asaro acreditar que Graffigna administraba negocios del empresario y luchador Jorge "Acero" Cali.
De acuerdo a lo recabado por la fiscal, el financista le propuso a Pesquera que aportara dinero para un espectáculo que Cali tenía previsto montar en el Luna Park y de esta manera comenzar a saldar una deuda.
La sospecha es que Pesquera se negó a desembolsar ese dinero y no descartan que,
al comunicárselo a Graffigna, se haya tensionado la relación, que cuando se encontraron el 7 de junio el financista fue armado con una Glock .40 -recientemente adquirida por él- y que durante un forcejeo recibió un disparo que lo mató.
Por su parte, Pesquera se hizo conocido cuando lo acusaron de haber provocado el accidente en el que el 24 de junio de 2000 el cuartetero Rodrigo y el actor Fernando Olmedo -hijo del fallecido humorista Alberto Olmedo-, murieron tras una vuelco en la autopista Buenos Aires-La Plata.
En el juicio oral de 2001, Pesquera finalmente fue absuelto por el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de Quilmes al entender que una mala maniobra de Rodrigo fue la que ocasionó el accidente.
Y en febrero de 2007, el empresario volvió a ser noticia, aunque esta vez porque fue condenado por la Justicia de La Plata a un año y cuatro meses de prisión por "estafas reiteradas".