Un suboficial de la Policía Federal mató a dos hombres e hirió a otros dos, al ofrecer resistencia a los tiros, en momentos en que era asaltado, al ser sorprendido en una "entradera", evitando que los ladrones pudieran lastimar a su esposa y sus hijos, que se encontraban en el interior de la casa.
El violento episodio se registró cerca de las 21.30 del domingo pasado, en una vivienda de la calle Pedro Elustondo al 100 de Quilmes y pese al intercambio de disparos, el policía y su familia resultaron ilesos.
Según los investigadores del caso, todo comenzó cuando el suboficial acababa de ingresar el auto en el garaje de su casa y se aprestaba a cerrar el portón, pero, en esas circunstancias, aparecieron cuatro sujetos, quienes bajaron de un Volkswagen Gol Power, para amenazarlo con fines de robo.
'El estaba vestido con ropa de civil, porque había estado de franco. Eran cuatro hombres los que bajaron a los gritos y lo obligaron a ingresar a la casa a los empujones. Adentro lo estaba esperando su esposa y sus hijos chiquitos, quienes se sorprendieron al ver a los ladrones con armas en sus manos', precisó un jefe policial.
Una vez en el interior de la casa, los asaltantes comenzaron a revolver todos los ambientes en busca de dinero, electrodomésticos y objetos de valor, los cuales iban guardando en bolsos. Sin embargo, el suboficial aprovechó un descuido de los ladrones y extrajo su arma reglamentaria que había guardado dentro de un placard para que estuviera lejos del alcance de sus hijos.
Tras dar la voz de alto, "se originó un fuerte tiroteo' y en tal sentido, uno de los intrusos quedó muerto, tirado en el living. Otro de los ladrones salió corriendo, pero cayó muy malherido a los pocos metros y falleció antes de que pudiera ser atendido por los médicos que llegaron al lugar.
En tanto, los otros dos ladrones escaparon de la casa, en el VW Gol Power, donde un quinto cómplice los aguardaba en las inmediaciones. "Pocos minutos después, un hombre con varios impactos de bala en su cuerpo fue llevado por dos jóvenes a una sala de emergencias, ubicada en las cercanías, donde se produjo el tiroteo", precisó una de los investigadores.
Luego, en base al relato de testigos, se pudo determinar que ese sujeto había sido uno de los delincuentes que participó del hecho en la casa del policía y entonces, lo trasladaron al Hospital "Isidoro Iriarte" de Quilmes, donde fue operado y ahora permanece internado bajo custodia policial, en estado de gravedad. En tanto, los dos hombres que llevaron a la sala de emergencias a su cómplice quedaron detenidos porque, según la policía, también fueron identificados por testigos como integrantes de la banda que participó en el episodio.
Uno de esos detenidos es un adolescente, que también presentaba una herida de bala en una pierna, quien fue atendido en la sala de primeros auxilios, pero fue dado de alta y demorado, en el marco de la investigación del caso.
Además, se estableció que el auto en el que se movilizaban los asaltantes había sido robado a mano armada el sábado último en jurisdicción de la comisaría 9a.de Quilmes.