Un grupo de efectivos de Prefectura Naval Argentina, quienes aplicaron torturas a dos jóvenes durante un episodio de violencia institucional registrado en septiembre de 2016 en el barrio porteño de Barracas, podrían ser condenados a penas de entre 12 y 15 años de prisión, cuando esta tarde se conozca el veredicto del juicio que se desarrolló ante el Tribunal Oral Criminal Nº 9 de la ciudad de Buenos Aires.
Las víctimas -vecinos de la villa 21-24 e integrantes del colectivo La Poderosa- fueron interceptadas en la calle y trasladados a un Destacamento, para un presunto operativo de identificación. A los pocos minutos, los jóvenes fueron sometidos a golpes, amenazas y hasta un simulacro de fusilamiento. Pero pudieron escapar corriendo y denunciar lo sucedido. Entonces se efectuó una presentación judicial, en la que se identificó a los seis prefectos que participaron de este ataque, siendo procesados con prisión preventiva. De esta manera, quedaron alojados en la cárcel de Marcos Paz y llegaron detenidos al debate.
“Será una jornada histórica, en la que se espera una sentencia ejemplar contra la represión estatal, que se manifiesta en nuestros barrios”, precisaron a DIARIO POPULAR desde La Garganta Poderosa, en relación al fallo que se dará esta tarde por los padecimientos que sufrieron Iván Navarro y Ezequiel Villanueva. Si bien la audiencia está citada para las 10, trascendió que tras otorgar el derecho de expresar sus últimas palabras a los imputados, podría pasarse a un cuarto intermedio para que el magistrado Fernando Ramón Ramírez disponga de la lectura de la sentencia.
Cabe recordar que por las torturas aplicadas a estos chicos, de entonces 18 y 15 años, fueron acusasos e imputados los prefectos Leandro Adolfo Antúnez, Orlando Ariel Benítez, Osvaldo Alberto Ertel, Eduardo Sandoval, Yamil Alejandro Marsilli y Ramón Fernando Falcón. El hecho ocurrió en horas de la noche del 24 de septiembre de 2016, cuando las víctimas fueron llevadas por los uniformados hacia la vera del Riachuelo, donde les colocaron cuchillos en el cuello, les realizaron simulacros de fusilamiento, les dieron golpes e intimidaciones psicológicas. En medio de esas agresiones, los obligaron a rezar y que corrieran, sino les iban a pegar un tiro.
En consecuencia, “se los acusa de actuar como una patota clandestina y su accionar como un plan criminal integral” que abarca la detención arbitraria, la privación ilegal de la libertad, las torturas y el robo agravado por portación de arma de fuego”, precisaron, al mismo tiempo que “se trata del primer juicio contra miembros de las fuerzas de seguridad desde que Patricia Bullrich se encuentra al frente del Ministerio de Seguridad de la Nación”. Además, el colectivo La Poderosa convocó a una conferencia de prensa previa a la movilización a los Tribunales, en el hotel Bauen, ubicado en avenida Callao y Corrientes.
Tanto la Fiscalía, como la querella (a cargo del Centro de Estudios Legales y Sociales-CELS), al formular sus alegatos pidieron que se condene a 15 años de prisión a los prefectos Leandro Adolfo Antúnez, Orlando Ariel Benítez, Eduardo Sandoval, Ramón Falcón y Osvaldo Alberto Ertel,y para Yamil Marsilli solicitaron 12, al considerarlos como autores penalmente responsables de los delitos de “tortura y robo agravado”.
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