
La mujer fue identificada como Yohana Pamela Escudero de 36 años. La Justicia busca establecer si se trató de un suicidio, una instigación al suicidio o un femicidio.
Yohana Pamela Escudero, de 36 años, fue hallada muerta en el baño de su vivienda del barrio 100 Viviendas, en la ciudad de San Luis, el lunes 19 de enero. El hecho presenta múltiples incógnitas y la Justicia busca establecer si se trató de un suicidio, una instigación al suicidio o un femicidio. Para los familiares de la mujer y su representante legal, esta última posibilidad gana cada vez más peso, y el informe de la autopsia será determinante para respaldar o descartar esa sospecha.
“Desde que la encontramos muerta quisieron convencernos de que se había quitado la vida”, expresó Jesica, hermana de Yohana. No obstante, aseguró que la víctima vivía bajo un contexto de violencia, que también alcanzaban a sus dos hijos, y que había intentado poner fin a la relación con su pareja en varias oportunidades.
Según su testimonio, el vínculo estaba marcado por situaciones de violencia y amenazas de su pareja. Hace alrededor de cinco meses, Yohana abandonó el hogar de manera abrupta, realizó una exposición policial y se fue junto a sus hijos a la casa de su madre. En esa ocasión, explicó que se había ido luego de que su pareja se autolesionará y la intimidará.
En otras ocasiones , habría sido amenazada con que el hombre prendería fuego a ella y los a chicos . Con el correr del tiempo, él volvió a comunicarse, prometió cambiar y logró que regresara. “Últimamente ella estaba más tranquila porque ya había aceptado la separación”, apuntó Jesica, y agregó que el mismo lunes en que fue encontrada muerta, el hombre tenía previsto abandonar la casa.
Siempre según el relato familiar, el sospechoso se retiró a trabajar luego de pedirles a los hijos una niña de 5 años y un adolescente de 14 que no despertaran a su madre porque estaba descansando. Llamó la atención que ese día modificó su rutina laboral: ingresó a la fábrica en el turno de la tarde, cuando habitualmente trabajaba de noche.
Horas más tarde, fueron los propios chicos quienes hallaron el cuerpo y avisaron a una tía que reside a pocos metros. Al regresar al domicilio y encontrarse con la presencia policial, ambulancias y vecinos, el hombre habría tenido una actitud distante, afirmó que no tenía nada que ver y se dirigió directamente a un patrullero. “No preguntó por los chicos ni intentó entrar a la casa”, subrayó Jesica.
Daniel Cuesta, abogado de la familia, confirmó que la causa se investiga bajo tres posibles escenarios: suicidio, instigación al suicidio o femicidio. “Hay muchos elementos que no se ensamblan”,, afirmó, y sostuvo que, desde su perspectiva, la hipótesis más sólida es la del femicidio, aunque aclaró que el avance dependerá de los resultados forenses.
Uno de los aspectos clave bajo análisis es la mecánica del presunto ahorcamiento. Según explicó Cuesta, el tipo de cable utilizado, la altura del techo y la posición en la que fue encontrado el cuerpo hacen difícil pensar que se trate de una acción voluntaria. . “No es un elemento rígido, no da la altura y hay cuestiones técnicas que deberán aclararse cuando se tome testimonio a quienes vieron la escena” indicó.
En paralelo, la fiscalía dispuso el allanamiento de una vivienda cercana para secuestrar registros de cámaras de seguridad, luego de que un vecino se negara a entregar las grabaciones. También se revisarán imágenes del sistema de monitoreo urbano para reconstruir los movimientos del principal sospechoso antes y después del horario estimado del fallecimiento. Además, este viernes se llevará a cabo un anticipo jurisdiccional para que los hijos de Yohana presten declaración en Cámara Gesell.
Por el momento, los menores quedaron al cuidado de su abuela materna. La causa continúa caratulada como “averiguación de causales de muerte”, sin personas imputadas y a la espera del informe final de la autopsia.