El juez Marcelo Martínez De Giorgi declaró inválidas pruebas clave del expediente y cerró el caso que ya había sido elevado a juicio.
El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi resolvió anular la causa por lavado de activos que involucraba a María Isabel Santos Caballero, viuda de Pablo Escobar; su hijo Juan Sebastián Marroquín Santos; y el exfutbolista de Boca Mauricio “Chicho” Serna. La decisión incluyó el sobreseimiento de todos los imputados y dejó sin efecto el proceso que había sido elevado a juicio en 2020.
El magistrado fundamentó su fallo en la invalidez de una prueba central: la declaración del narcotraficante colombiano José Bayron Piedrahita Ceballos. Según determinó, la indagatoria realizada en Estados Unidos bajo la figura del “arrepentido” careció de formalidades esenciales y no contó con la autorización internacional correspondiente, lo que la vuelve nula.
La causa investigaba una presunta asociación criminal internacional dedicada al lavado de dinero proveniente del narcotráfico, con operaciones en Colombia, Estados Unidos y la Argentina. En ese expediente, se sostenía que los acusados habrían participado en maniobras para insertar fondos ilegales en el sistema financiero local.
De Giorgi también anuló el acuerdo de colaboración mediante el cual Piedrahita había cedido acciones de empresas en la Argentina por unos cuatro millones de dólares. Para el juez, ese pacto quedó alcanzado por las mismas irregularidades que afectaron su testimonio, lo que debilitó el sustento probatorio del caso.
El fallo se suma a antecedentes judiciales similares: en 2005, Santos Caballero y su familia ya habían sido sobreseídos en otra causa por lavado, tras permanecer detenidos. En esta oportunidad, la resolución vuelve a cerrar el expediente al considerar que las pruebas reunidas no cumplen con los requisitos legales necesarios para sostener una acusación en juicio.
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