Desde hace más de un mes, una niña de 12 años era víctima de acoso por parte de un vecino condenado por violación, llamado Gregorio Evaristo Leiva, que fue beneficiado con la prisión domiciliaria al tener más de 70 años y en el marco de la pandemia de Coronavirus.
La obsesión del sujeto con la víctima, llegó al punto de acosarla verbalmente sistemáticamente todos los días.
La niña le contó la situación a su madre y esto generó que la menor tenga que abandonar su hogar e instalarse en la casa de un familiar, en Alderetes, provincia de Tucumán, al vivir aterrada por la situación.
Ante la difusión de los hechos, la Justicia de Tucumán decidió revocar el beneficio de prisión domiciliaria a Leiva, que se le había concedido por tener 71 años.
Eliana Romero, la madre de la niña, se había expresado a través de su cuenta de Twitter.
Gregorio Leiva está condenado por abusar de su propia hija, a quien dejó embarazada y la obligó a parir. El sujeto está purgando una condena de ocho años en la cárcel de Villa Urquiza, Tucumán.
La hija de Leiva tenía 14 años, cuando fue violada por él. Además, existen rumores de que ha abusado de otra de sus hijas, pero no se radicó la denuncia.
Además, el sujeto desde que volvió a su casa estuvo en contacto con otros menores de su familia.