Una joven de 18 años que se encontraba embarazada fue asesinada de un tiro en la cabeza por un delincuente que entró a robar a la peluquería en la que trabajaba, en la localidad tucumana de La Florida, en la zona este de la provincia.
El crimen se produjo anoche cuando la víctima, identificada como Magdalena Beatriz Cajal, se encontraba con otra empleada, a punto de cerrar el local, situado a pocos metros de la comisaría local.
En ese momento, se presentó ante las empleadas un hombre que se hizo pasar por cliente y dijo que quería hacerse "los claritos". Cajal le dijo al desconocido que no podían atenderlo porque estaban a punto de cerrar el local, según la información difundida hoy por el sitio del diario La Gaceta de Tucumán.
En ese momento, el desconocido sacó un arma de fuego y amenazó a las empleadas, a las que les pidió sus pertenencias. Después de hacerse de un celular y una billetera, el delincuente les ordenó a las empleadas ingresar al local, con la aparente intención de encerrarlas en el baño.
En el camino al baño, se produjo un forcejeo, que terminó cuando el delincuente le efectuó un disparo en la cabeza a la joven embarazada, la cual falleció en el acto. El asesino escapó a bordo de una moto y se mantenía en calidad de prófugo, mientras era intensamente buscado por la Policía local.
Carlos Zelaya, tío de la víctima, dijo que el hombre que asesinó a su sobrina fue reconocido por testigos, que lo sindicaron como un delincuente que había protagonizado varios robos y residiría en Alderes, en el conurbano de San Miguel de Tucumán.
El hombre se quejó porque en el momento del crimen sólo había en la comisaría un policía y ninguna ambulancia acudió al lugar. El crimen causó conmoción en La Florida, una población de seis mil habitantes, en la que este mediodía sus habitantes iniciaron una marcha en reclamo de justicia y seguridad.
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