El ataque ocurrió en la puerta de la escuela, quedó registrado por cámaras y expuso antecedentes de agresividad de la menor, según relataron la víctima y su entorno.
Un violento episodio ocurrido en la localidad bonaerense de San Martín generó conmoción en la comunidad educativa. Una adolescente de 14 años apuñaló a un compañero de 15, con quien había mantenido una relación reciente, en la puerta de la Escuela de Educación Secundaria Nº4 Dr. Ricardo Rojas, minutos antes del ingreso a clases.
El ataque se produjo al mediodía y quedó registrado por cámaras de seguridad de la zona. En las imágenes se observa al joven caminando junto a una amiga cuando, de manera repentina, la agresora lo alcanza por detrás y lo hiere en la nuca con un cutter. Tras la agresión, el chico cae al suelo mientras la adolescente se dirige rápidamente hacia el interior del establecimiento.
La víctima, identificada como Luciano, fue trasladada de urgencia a un centro de salud, donde constataron que presentaba heridas cortantes leves en la nuca y en los brazos, estas últimas producto de los intentos por defenderse. Según informaron fuentes médicas, se encuentra fuera de peligro y estable.
En declaraciones posteriores, el propio adolescente brindó detalles del vínculo que mantenía con la agresora. Contó que habían comenzado a salir hacía pocas semanas, aunque la relación estuvo marcada por episodios de celos y itudes violentas. “Era buenita, pero me habían dicho que estaba loca”, expresó, y agregó que decidió dejar de hablarle días antes del ataque porque “se había puesto muy agresiva”.
El joven también relató situaciones previas de violencia, como una ocasión en la que la chica lo fue a buscar a su casa y lo agredió físicamente al enterarse de que hablaba con otra persona.
De acuerdo a testimonios de familiares y compañeros, la adolescente ya había protagonizado episodios intimidatorios dentro del colegio, incluso utilizando el mismo elemento con el que se produjo el ataque. Algunos estudiantes aseguraron que amenazaba a otros con un cutter y que existía un clima de temor en torno a su conducta.
La madre del joven, por su parte, sostuvo que tomó conocimiento después del hecho de que la agresora habría tenido comportamientos similares con otras personas. Además, denunció que, tras apuñalar a su hijo, la adolescente habría amenazado a otra alumna dentro del establecimiento.
En cuanto al posible móvil, allegados a la víctima señalaron que el ataque podría estar vinculado a celos y conflictos personales, ya que la joven le exigía eliminar contactos de redes sociales, incluida una expareja.
Tras el ataque, la agresora ingresó a la escuela, donde fue contenida por autoridades y posteriormente trasladada por la policía a una comisaría local. El caso quedó en manos del fuero penal juvenil, que investiga las circunstancias y responsabilidades en torno al hecho.
El estudiante herido fue asistido inicialmente por compañeros y personal escolar, hasta la llegada de los servicios de emergencia. En tanto, el establecimiento decidió suspender las clases en todos los turnos durante la jornada siguiente, medida que fue comunicada a través de un cartel en la puerta.
El episodio generó una fuerte preocupación entre vecinos y familias de la zona. “Vivo hace 30 años acá y nunca vi algo así”, comentó una residente del barrio, reflejando el impacto que provocó el hecho.
El caso vuelve a poner en agenda la problemática de la violencia en entornos escolares, especialmente cuando existen señales previas que, según denuncian algunos protagonistas, no siempre logran ser abordadas a tiempo.
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