En el medio del conflicto con los trabajadores estatales que atraviesa Santa Cruz, la gobernadora Alicia Kirchner reclamó que el gobierno nacional ponga en marcha la construcción de las represas hidroeléctricas en la provincia y descartó "el plan serio" de ordenamiento que le piden. “¿Cuál es el plan serio? ¿Echar gente? No lo voy a hacer”, descartó.
Kirchner subrayó que "la provincia, lo que necesita, es que las represas estén funcionando", y que "los reembolsos a las exportaciones por los puertos patagónicos vuelva a recibirlos la provincia porque en el año significan 345 millones de pesos". Las represas, se explayó, "permiten 5.000 empleos y mueven la actividad económica de la provincia". Este escenario provoca que "todo está sujeto a los ingresos de los empleados públicos, ellos son los que mueven la economía en la provincia".
Respecto a la cuestión de los empleados estatales, Kirchner le respondió al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien afirmó ayer que el Gobierno brindará "colaboración" a la provincia si "hay un plan serio". Ella respondió: " Siempre mostré los números de los trabajadores y empleados públicos, pero si el plan serio es echar gente, eso no lo voy a hacer".
La gobernadora pidió también responsabilidad en las afirmaciones de algunos funcionarios “que parecen no tener una mirada federal y no comprenden la situación provincial” y ratificó la voluntad de diálogo de su administración con el Gobierno nacional e insistió en que la superar la crisis “es fundamental que se reactive la actividad económica”.
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