Gao Fei, presidente de China Eastern, celebró que la ruta “abre un corredor aéreo que fortalecerá los intercambios amistosos y mejorará el bienestar de los ciudadanos de ambos países”. También destacó el potencial turístico y cultural del nuevo enlace: “Cada vez más chinos elegirán Buenos Aires para experimentar su encanto romántico y su espléndida cultura, y en China daremos una cálida bienvenida a los argentinos que deseen descubrir nuestro singular encanto oriental”.
Primer vuelo desde China
El embajador argentino en China, Marcelo Suárez Salvia, viajó en el primer vuelo y valoró su impacto para las comunidades migrantes y el comercio bilateral. “Va a facilitar mucho la conectividad, sobre todo para la cantidad de chinos que viven en la Argentina y tienen familiares en su país. También potenciará el turismo y permitirá que este avión vuelva a China con la bodega llena de productos argentinos”.
Para Aeropuertos Argentina, la operación implicó meses de trabajo coordinado. Se adecuaron áreas operativas y se realizaron capacitaciones orientadas a comprender y atender las costumbres del turismo chino. El objetivo: que los visitantes se sientan bienvenidos y seguros al pisar suelo argentino. Ezeiza -que en 2024 movilizó 11,4 millones de pasajeros y en 2025 ya superó los 9,6 millones- cuenta con infraestructura para recibir aviones de gran porte y es la terminal de mayor conectividad del país, con 29 aerolíneas operando rutas internacionales.
El inicio de esta ruta también marca el regreso de la conectividad regular con Oceanía, interrumpida desde la pandemia. Gracias a la escala en Auckland, el nuevo servicio permite además que pasajeros de Nueva Zelanda embarquen rumbo a Buenos Aires, ampliando las alternativas de viaje entre ambos continentes.
El vuelo de 25 horas que aterrizó este jueves simboliza mucho más que un récord en la aviación comercial: es un nuevo puente entre tres regiones del mundo, con impacto en las familias, el comercio, el turismo y la diplomacia. Una apuesta ambiciosa que, según coinciden las autoridades presentes, abre una etapa inédita en la relación entre Argentina y China.