Fuentes médicas informaron a NA que la jefa de Estado arribó por la tarde a la clínica ubicada en el barrio porteño de Monserrat para realizarse un chequeo de rutina.
No obstante, otros trascendidos se refirieron a un malestar que la mandataria habría sufrido durante el acto que encabezó en Quilmes, a causa de una supuesta suba de presión.
Cristina Kirchner había encabezado en ese distrito del conurbano bonaerense un acto de inauguración de un tramo electrificado del ramal Constitución-La Plata de la línea de tren Roca.