En medio de una nueva y fuerte escalada de agresiones contra los medios de comunicación, el gobierno de Javier Milei prohíbe desde hoy el acceso de los periodistas acreditados a la Casa Rosada.
El gobierno del presidente Javier Milei prohibió este jueves el ingreso de la prensa acreditada a la Casa Rosada. La nueva directiva abarca a todos los medios que tienen periodistas trabajando diariamente en Balcarce 50.
“Se decidió quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de manera preventiva por el espionaje ilegal”, fue el mensaje que esta mañana les llegó a los trabajadores de prensa que se desempeñan en Balcarce 50.
Los acreditados que esta mañana llegaron hasta allí, se encontraron con personal de Casa Militar y de la Policía Federal que, portando una lista con el nombre de al menos 60 trabajadores de prensa, les impidieron el ingreso lisa y llanamente.
La decisión de quitar las huellas digitales de los accesos y el permiso de ingresar a todos los periodistas acreditados redobla la escalada de ataques que la administración de La Libertad Avanza (LLA) desató desde hace años con los trabajadores de prensa.
De acuerdo con fuentes oficiales, por un lado se busca profundizar la investigación sobre una presunta infiltración rusa en medios de prensa, por el que periodistas de siete medios tuvieron su ingreso a la sala restringido por más de dos semanas. Y por otro, hay una denuncia penal contra dos periodistas del canal Todo Noticias por presunto espionaje ilegal, luego de conocerse filmaciones en ese medio de los pasillos e interiores de la Casa de Gobierno.
La restricción se da justo hoy, cuando Milei tiene agenda prevista en la Casa Rosada. A las 14, el Presidente recibirá al empresario estadounidense Peter Thiel, uno de los más influyentes de Silicon Valley y con fuerte presencia en la industria tecnológica y militar de Estados Unidos y otros países. Thiel es un aliado de Donald Trump.
La medida de hoy fue ratificada por el jefe de Estado a través de un posteo con insultos: “Basuras repugnantes”, dice uno de los mensajes que retuiteó e incluía una acusación iniciada por la Casa Militar.
Cabe destacar que se trata de una medida con pocos antecedentes. La sala de periodistas de la Casa Rosada se mantuvo abierta durante períodos democráticos, y aún durante gobiernos de facto.
El Gobierno, a través de la Casa Militar —organismo encargado de la seguridad de la Casa Rosada y la residencia de Olivos—, presentó una denuncia penal contra dos periodistas de TN tras la difusión de imágenes grabadas dentro de la sede gubernamental. Según las autoridades, el material podría implicar delitos vinculados a la divulgación de secretos políticos y militares, además de afectar la seguridad nacional.
La decisión fue impulsada por el área que conduce el general de Brigada Sebastián Ibáñez, dependiente de la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei. La denuncia se formalizó luego de la emisión del programa “Y mañana qué”, conducido por Luciana Geuna, donde se mostraron distintos sectores de uso común del edificio. El expediente quedó a cargo del juez federal Ariel Lijo, en Comodoro Py.
En la presentación judicial, que también incluye al periodista Ignacio Salerno, se sostiene que los acusados habrían realizado “actividades subrepticias e ilegales” y que, al exhibirlas públicamente, expusieron vulnerabilidades en la seguridad presidencial. Además, se advierte que la difusión pudo haber revelado información sensible sobre la rutina del Presidente y el funcionamiento del Poder Ejecutivo, en presunta violación de las normas vigentes.
Días atrás, el oficialismo le prohibió el ingreso durante varios días a un grupo de periodistas porque consideró que participaron de una supuesta campaña rusa contra el mandatario nacional.