
La Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria luego de que la empresa Fate comunicara el cese inmediato de actividades y el despido de 920 empleados.
El Gobierno Nacional dispuso la suspensión por 15 días de los despidos en Fate, tras una mediación entre la compañía y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), luego de que la firma anunciara el cierre inmediato de su planta industrial en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando.
La medida adoptada por la Secretaría de Trabajo, encabezada por Julio Cordero, frena de manera temporal las cesantías que afectaban a 920 trabajadores y abre un período de negociación obligatoria entre las partes. La resolución establece retrotraer la situación al estado previo al inicio del conflicto y abre un período de negociación formal entre la empresa y el gremio.
La medida fue adoptada luego del sorpresivo anuncio del cese definitivo de actividades en el establecimiento, que operaba desde hace 80 años y es considerado el más importante del sector en el país. La disposición impide, por el plazo que fija la normativa, la ejecución de despidos y obliga a las partes a abstenerse de tomar medidas que alteren la relación laboral.
El encuentro que derivó en la conciliación fue promovido por la Secretaría de Trabajo, dependiente del Ministerio de Capital Humano. Desde la cartera que conduce Julio Cordero informaron que previamente se llevaron adelante las instancias administrativas previstas por la legislación vigente con el objetivo de promover el diálogo entre la empresa y el sindicato.
Según el comunicado oficial, durante ese proceso se tramitaron acuerdos de suspensión en el marco del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo. Uno de esos acuerdos fue homologado, mientras que otro permanece pendiente de ratificación debido a la negativa sindical.
El Ministerio de Capital Humano señaló que continuará impulsando instancias de mediación para preservar los puestos de trabajo y garantizar el cumplimiento de la normativa laboral y de seguridad social. La conciliación obliga tanto a la empresa como al sindicato a mantener las condiciones existentes antes del conflicto mientras se desarrollan las negociaciones.
El cierre anunciado por la compañía había dejado en la calle a 920 trabajadores y generó una fuerte reacción sindical. La planta de San Fernando es la principal unidad productiva de la empresa y su paralización impacta de manera directa en el sector del neumático.
Durante el período de conciliación, el conflicto queda formalmente encauzado en el ámbito administrativo. El resultado de la negociación será determinante para definir si la empresa sostiene su decisión de cierre o si se abre una alternativa que permita preservar la continuidad laboral.
En un comunicado difundido este miércoles, la empresa informó que cesaba sus actividades de forma inmediata y atribuyó la determinación a cambios en las condiciones de mercado. Sostuvo que el nuevo escenario la obliga a encarar los desafíos futuros con un enfoque diferente, aunque sin precisar detalles sobre la situación financiera o productiva.