El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino asegura que la empresa incumplió una cláusula de no despidos y exige la reapertura tras la desvinculación de 920 empleados.
El cierre definitivo de la histórica fábrica de neumáticos Fate en San Fernando derivó en un fuerte conflicto sindical, con trabajadores que permanecen dentro del predio y un operativo policial desplegado en los alrededores de la planta.
La empresa anunció la desvinculación de 920 empleados y la clausura de su establecimiento en Virreyes, una decisión que impacta de lleno en el entramado productivo del norte del conurbano bonaerense. Desde el sindicato denunciaron que la medida fue sorpresiva y que vulnera acuerdos vigentes.
Tras el anuncio del cierre, el predio quedó rodeado por efectivos policiales para impedir nuevos ingresos. Según fuentes oficiales, un grupo de trabajadores ingresó al establecimiento tras cortar el alambrado perimetral, en medio de la protesta.
Como parte de las medidas de fuerza, algunos empleados subieron al techo del establecimiento, en escenas de alta tensión que se extendieron tanto dentro como fuera de la planta.
Alejandro Crespo, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), afirmó que los trabajadores ingresaron a la planta para exigir su reapertura y calificó el cierre como “totalmente ilegal”.
“Estamos dentro de la planta manifestándonos y reclamando la apertura de la empresa porque de golpe y de forma totalmente ilegal acaba de cerrar las puertas con un cartel una fábrica emblemática como Fate”, sostuvo en declaraciones radiales.
El dirigente aseguró además que la empresa había firmado recientemente una cláusula de no despidos hasta el 30 de junio. “Nos encontramos hoy con un cartel cerrando la planta y dejando a todos los trabajadores operarios sin trabajo, pero también a los tercerizados”, remarcó.
El sindicato enmarcó el cierre en un contexto de creciente conflictividad laboral y cuestionó el impacto de la reciente reforma laboral. Crespo advirtió que la situación forma parte de un “brutal ataque a los trabajadores” y anticipó que el gremio sostendrá las medidas de fuerza hasta obtener una respuesta formal de la empresa.
Desde la compañía, en tanto, atribuyeron la decisión a cambios en las condiciones de mercado, caída del consumo, apertura importadora y conflictos gremiales previos. La firma aseguró que abonará las indemnizaciones de ley y los haberes pendientes dentro de los plazos legales.
Fate arrastraba un proceso de ajuste desde 2019, con recortes de personal en distintos tramos y la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis en 2024, en medio de pérdidas acumuladas y caída de ventas.
El cierre afecta a 920 trabajadores, muchos con alrededor de 25 años de antigüedad y un promedio de edad cercano a los 45 años, según indicaron delegados internos. La situación genera fuerte preocupación en San Fernando y en el conurbano bonaerense, donde la planta era considerada un eje central de la actividad industrial.
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