El Gobierno culpó por el cierre de Fate a los sindicatos de izquierda y convocó a una audiencia de conciliación. La UIA lamentó el cierre de Fate y advirtió que la industria enfrenta competencia global con prácticas desleales.
El cierre de la histórica planta de neumáticos Fate y el consecuente despido de 920 trabajadores, suma un nuevo capítulo a la crisis económica que atraviesa el país por la implementación de las políticas del gobierno nacional.
Los accionistas de FATE, encabezados por la familia Madanes Quintanilla y su socio brasileño, Vipal, experto en cubiertas para moto, optaron directamente bajar las persianas en vez de inclinarse por un concurso de acreedores.
La medida se conoció el mismo día en el que se dictaminará la reforma laboral en la Cámara de Diputados. La CGT dio una conferencia en breve en la que anunció el paro general para mañana, cuando se trate el proyecto oficialista en el recinto.
A mí me sorprende muchísimo que esto se haya anunciado el día anterior al tratamiento de la reforma”, indicó un funcionario del Gobierno. Minutos después, el presidente Javier Milei tuiteó: “¿Conspiranoico yo? Fin".
En la Casa Rosada consideran que la crisis de Fate no era nueva. Sostienen que la compañía afrontó “muchos años de conflictividad gremial con leyes laborales arcaicas y restricciones cambiarias que agravaron el cuadro de situación”, y señalan como indicadores el plan preventivo de crisis que el directorio solicitó en 2019, así como el estancamiento salarial que sus empleados atravesaban desde hace 14 meses.
“Lamentamos que una parte de la política y de los sindicatos con ideologías extremas hayan llevado a la empresa a una situación terminal”, acusaron desde la cúpula del Poder Ejecutivo, agregando que su objetivo es “propiciar la competitividad de las empresas en beneficio de todos los argentinos”.
La mención sobre los gremios hace alusión al Sindicato único de Trabajadores del Neumático de la Argentina, que tiene como líder a Alejandro Crespo. Como antecedente cercano, en 2022, el sector estuvo envuelto en un prolongado conflicto con el Sutna. Se detuvieron las plantas de las tres empresas fabricantes del país y Madanes calificó la situación como “neo-anarquismo que impide producir”, responsabilizó al gremio y apuntó contra el Partido Obrero.
El presidente ejecutivo de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), Juan Cantarella, advirtió en una entrevista en Infobae en Vivo que el cierre definitivo de Fate, la empresa argentina productora de neumáticos, representó el desenlace de un proceso estructural que tuvo a la apertura de importaciones desde China como detonante.
Cantarella subrayó que se trata de una situación que arrastra varios años. “Es una conjunción de factores, porque no es un proceso que arrancó en los últimos seis meses, sino que viene de larga data”, explicó.
Para el directivo, el desenlace actual responde a causas sistémicas y no solo coyunturales. “Es un problema sistémico que va más allá de la presión tributaria o la modernización laboral”, sostuvo el presidente ejecutivo de AFAC, cuya entidad nuclea a los principales fabricantes de autopartes del país.
El directivo remarcó que el caso de Fate podría repetirse en otras empresas del sector: “No se pueden descartar otros casos así, posiblemente no de la dimensión de Fate, pero es un proceso general, no es una cuestión particular de una empresa”, señaló.
La Unión Industrial Argentina (UIA) se mostró en alerta por el cierre de FATE dado que este caso no es aislado, sino que la crisis se replica en otros sectores manufactureros. “La UIA lamenta profundamente el cierre de Fate”, dijo la entidad.
Relataron que se trata de una empresa de origen nacional con décadas de trayectoria en el desarrollo industrial argentino y generadora de empleo, tecnología y cadenas de valor locales. “Detrás del cierre de una fábrica hay trabajadores, familias, proveedores, transportistas, pymes vinculadas y comunidades enteras que dependen de ese núcleo productivo”, manifestó.
Consideraron que cada planta industrial que se apaga implica la pérdida de conocimiento acumulado, empleo calificado y entramados productivos que tardan décadas en construirse. A noviembre de 2025 (último dato), la industria lleva perdidos casi 65 mil trabajadores (-5,4%) en los últimos dos años.
La UIA remacó que “el cierre de Fate no puede analizarse como un episodio aislado, sino como parte de un fenómeno integral donde sectores industriales enteros enfrentan situaciones de competencia internacional fuertemente distorsionada. La industria del neumático es uno de los casos más evidentes de sobrecapacidad global y prácticas comerciales desleales, especialmente provenientes de Asia”.
El comunicado sostiene que la experiencia internacional demuestra que las principales economías del mundo han adoptado medidas para defender sus cadenas de valor estratégicas frente a situaciones de dumping, subsidios encubiertos o distorsiones sistémicas.
“Desde la UIA queremos ser claros: la industria argentina pide igualdad de condiciones para competir, con un esquema impositivo razonable, financiamiento accesible, infraestructura eficiente y un marco laboral moderno”, afirmaron y agregaron que hay una política de apertura sin convergencia de esas condiciones.
La UIA expresó que la industria argentina enfrentaba el desafío de ofrecer a los consumidores productos con precios y calidades similares a los internacionales. Señaló que ese objetivo debía orientar la estrategia del sector productivo.
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