A nte los duros cuestionamientos de especialistas y dirigentes opositores y la amenaza de un paro para mañana de la CGT, el jefe de Gabinete, Marcos Peña dijo “ser optimista” que hoy la Cámara de Diputados convierta en ley reforma previsional y, dejando de lado el recorte en el porcentaje de aumento previsto con la actual fórmula para marzo, sostuvo que “los jubilados van a ganar más el año que viene: un 5% por encima de la inflación”.
Por segunda semana consecutiva el ministro coordinador se acercó a la sala de Periodistas de Casa Rosada para dar su versión sobre un tema sensible -en aquella ocasión la batería de procesamientos y pedidos de detención, incluido el de Cristina Kirchner, dispuesto por el juez Claudio Bonadio- como lo es la polémica reforma previsional.
En este sentido, Peña indicó que “claramente hay una política a favor de los jubilados” en el marco de la reforma previsional que impulsa el Gobierno y recalcó que “no es cierto que se esté reduciendo la jubilación” al tiempo que precisó que “es muy importante aclarar eso porque muchas veces se mezcla”.
Para contextualizar esta frase, abundó que esto “se da en el marco de un presupuesto que tiene una inversión récord en materia social del 76% el año próximo” y en un contexto en el que “además se agregan nuevos elementos como el 82% para aquellos que tienen 30 años de aportes para la mínima” y “se profundiza también la Reparación Histórica, con lo cual claramente hay una política a favor de los jubilados en lo que se está discutiendo y lo que tiene que ver con el déficit fiscal y con la deuda que eso genera”.
En este sentido, el funcionario argumentó que el gobierno lleva adelante “una reducción paulatina de un punto por año que consideramos que es lo sustentable socialmente y económicamente”.
Así, Peña manifestó que en el gobierno son “optimistas” respecto de la definición parlamentaria, porque “creemos que esto refleja una parte” del acuerdo que se firmó con los gobernadores. No obstante, admitió que las espadas de Cambiemos en el Congreso trabajan “para construir consensos” y que “se construye el debate minuto a minuto”.
Hoy a las 14 está convocada la sesión especial en la cámara baja tratar la reforma previsional que forma parte del pacto fiscal firmado por el Ejecutivo y los gobernadores hace un mes. De hecho, hay una velada advertencia que si no prosperara este proyecto, se caería el entendimiento. Con todo, el oficialismo “se apuró” a intentar sancionar la normativa esta semana habida cuenta del aumento del malestar y las manifestaciones de distintos sectores en contra de la iniciativa: ayer la CGT, con la cual el gobierno acordó el proyecto de reforma laboral, reiteró su oposición a esta reforma y amenazó con un paro general para “las 0” de mañana en caso que fuera sancionada.
De hecho, los diputados de Cambiemos y emisarios del Palacio de Hacienda “negociaron” ayer por la tarde con legisladores que responden al gobernador tucumano Juan Manzur la eliminación del impuesto a las bebidas azucaradas -el impuesto Coca Cola conocido vulgarmente por los jugos cítricos con los que se elabora esa gaseosa- previsto en la reforma tributaria a cambio del apoyo para el proyecto que se votará hoy. Quien “blanqueó” la enmienda fue el senador tucumano y ex mandatario provincial José Alperovich. “Se negoció hoy y se sacó”, enfatizó un vocero consultado.
Ayer desde bien temprano una comunicación interna del gobierno hacía explícita la necesidad de “salir” a explicar la reforma previsional. Por la tarde, Peña fue taxativo al asegurar que “es lo mejor” que puede ofrecer el gobierno en este contexto. “Tanto el procurador (Saravia Frías) como la ANSeS explican que siempre que se cambia la fórmula hay un corrimiento pero se está garantizando un aumento del 5% en términos reales. Y en un contexto de un sistema previsional que hay que hacerlo sustentable porque hoy es deficitario y es financiado con deuda. Es lo que puede hacer la Argentina el año que viene”, se sinceró.
Consultado sobre si el Ejecutivo había mandado a medir en encuestas el impacto del cambio en el cálculo de las jubilaciones, Peña, molesto, disparó que “no hicimos focus groups. Es mentira que se van a ajustar las jubilaciones. No hay costo político”. Y así abandonó la sala de prensa y se dirigió junto al secretario de Comunicación, Jorge Grecco, rumbo a su despacho del área presidencial.
Un poco antes también se había referido a la reforma laboral que, en privado, algunos funcionarios ven postergada para 2018. Peña recordó que esa norma “está en el temario de extraordinarias” y subrayó que “hay un respaldo muy amplio de la CGT y una visión favorable de que es algo muy bueno para los trabajadores”. Concluyó que ‘más allá de los títulos o las etiquetas estamos yendo a los lugares concretos que hacen falta para mejorarle la vida a los trabajadores’ y puso como ejemplo el blanqueo laboral que posibilitará ‘incorporar a los trabajadores informales que hoy están fuera de toda protección social’.
comentar