La Presidenta criticó los cortes de calle como método de protesta y pidió una legislación para limitarlos. El PRO y el massismo lo celebraron.
A diferencia de años anteriores, la apertura de sesiones del Congreso no tuvo esta vez el colorido de las banderas kirchneristas que solían verse colgadas de los palcos, hubo menos presencia de militantes y, además, la presidenta Cristina Kirchner le arrancó más de un aplauso a la oposición.
Si bien los militantes de las agrupaciones oficialistas volvieron a ubicarse en la bandeja superior del recinto de la Cámara de Diputados, fueron muchos menos que en las anteriores visitas de la Presidenta al Congreso y no pudieron desplegar banderas hasta que finalizó el discurso.
Además, eran muy pocos -casi ninguno- los que llevaban remeras de la agrupación oficialista La Cámpora, cuyo logo y tipografía distintiva tampoco se vio entre las pocas banderas que colgaron al término del acto, las cuales correspondían a la Juventud Peronista (JP), la Agrupación Ber Gelbard y UPCN (Personal del Congreso).
La ausencia de emblemas durante el evento y la calma que reinó entre los militantes -en comparación con años anteriores- guarda relación con la advertencia que había realizado parte de la oposición, de retirarse del recinto en caso de que los agredieran.
Otra particularidad de esta Asamblea fue ver a varios legisladores de la oposición aplaudiendo tramos puntuales del discurso de la Presidenta. Cuando la mandataria criticó los cortes de calle y pidió "legislar" para regular esa modalidad de protesta, la bancada del PRO acompañó con un aplauso, justo a tiempo para despabilar al diputado Miguel del Sel y al senador Alfredo de Ángeli, que cabeceaban de sueño.
Pero no fueron los macristas y los oficialistas los únicos que aplaudieron esta parte del discurso: el diputado del Frente Renovador, Sergio Massa, también lo celebró, junto con su compañera de bloque Graciela Camaño.
Por su parte, los diputados y senadores de la UCR -no todos, pero gran parte- aplaudieron cuando la Presidenta señaló que años atrás el peronismo "despreciaba la democracia" considerada "burguesa" y que, con el tiempo, "aprendió" del radicalismo.
A pesar de la mesura, cuando la jefa de Estado llegó a la puerta del Congreso los militantes y los legisladores del oficialismo comenzaron a entonar "Vengo bancando este proyecto", el hit del kirchnerismo, y lo repitieron varias veces hasta recibir a la mandataria con esas estrofas.
Entre los ministros presentes, el único que parecía saberse la letra fue el jefe de la cartera de Economía, Axel Kicillof, mientras que el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, sólo acompañó con palmas.
En la segunda bandeja del recinto se ubicaron figuras como las titulares de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto, respectivamente; el dirigente social Luis D Elía y el titular de la ANSeS, Diego Bossio.
A la derecha del estrado donde la mandataria pronunciaría su discurso, se sentaron los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli: de Entre Ríos, Sergio Urribarri; de Chubut, Martín Buzzi; de Misiones, Maurice Clos; de Catamarca, Lucía Corpacci y de Santiago del Estero, Claudia Ledesma Abdala.
En el mismo sector, se sentaron los jueces de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti y Elena Highton (al lado de Scioli) y, en la última fila, la plana mayor de las Fuerzas Armadas, mientras que a la izquierda del estrado se ubicaron todos los ministros del Gabinete, con asistencia perfecta.
comentar