Julio César Silva negó ante el tribunal haber visto ingresos frecuentes de bolsos y valijas en Recoleta y dijo que en 2018 firmó una declaración “sin leerla”.
La declaración de Julio César Silva, encargado del edificio de Uruguay y Juncal donde vivió Cristina Kirchner, volvió a poner el foco sobre una de las pruebas centrales de la causa Cuadernos. Ante el Tribunal Oral Federal 7, el portero negó haber visto movimientos regulares de bolsos y valijas vinculados al exsecretario presidencial Daniel Muñoz y aseguró que el testimonio que firmó en 2018 no reflejaba lo que había dicho.
“Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí”, afirmó Silva durante la audiencia. Luego agregó: “Eso de que venían con bolsos y valijas, eso yo no lo dije”.
La declaración impacta sobre un punto sensible de la acusación. Durante la investigación original, había quedado asentado que Muñoz ingresaba al edificio con bolsos y valijas “cada semana o cada 15 días”, en momentos en que la fiscalía sostiene que allí llegaba dinero proveniente de sobornos ligados a la obra pública.
Silva explicó ahora que su horario laboral y la ubicación de su vivienda dentro del edificio limitaban lo que podía observar. Señaló además que Muñoz solía entrar con un portafolio y, en algunas ocasiones, con un bolso de mano, aunque negó haber visto movimientos constantes o grandes cantidades de equipaje.
Durante su exposición, el encargado también sostuvo que se sintió presionado cuando declaró hace ocho años ante el entonces juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli.
“No te olvides nunca de que vos tenés dos hijas”, aseguró que le repetían durante el interrogatorio. Según relató, atravesó un momento de fuerte tensión y firmó el acta sin leer el contenido completo.
El testigo contó además que, tras aquella declaración, recibió insultos en el barrio y dentro del edificio donde trabaja desde 1989.
El departamento de Uruguay y Juncal ocupa un lugar importante en la causa Cuadernos. La acusación sostiene que allí se recibían bolsos con dinero de empresarios vinculados a la obra pública.
Esa hipótesis también se apoya en declaraciones de otros imputados y arrepentidos, entre ellos José López, quien afirmó haber llevado dinero al lugar en 2007.
comentar