Representantes del sector se reunirán el jueves frente al Congreso Nacional para presentarles a los legisladores un diagnóstico sobre la realidad de la industria nacional y visibilizar la situación que atraviesa el sector.
Un centenar de empresarios y representantes de cámaras del sector productivo se reunirán el jueves a las 11 horas frente al Congreso Nacional para presentarles a los legisladores un diagnóstico sobre la realidad de la industria nacional y visibilizar la situación que atraviesa el sector.
Los datos oficiales marcan que en los primeros dos años de su gobierno cerraron más de 20 mil Pymes y se perdieron 327 mil puestos de trabajo.
La iniciativa surgió tras una reunión virtual de empresarios pymes en la que se analizó la caída de la actividad económica y las dificultades para mantener los niveles de producción.
Durante ese encuentro, los participantes trataron temas como el acceso al financiamiento, los costos productivos y el impacto de la coyuntura económica en las pequeñas y medianas empresas manufactureras.
De acuerdo con la información difundida por las entidades organizadoras, participan del encuentro representantes de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), Industriales Pymes Argentinos (IPA), Fundación Pro Tejer, la Cámara de la Industria Marroquinera Argentina (CIMA), la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), la Unión Industrial de San Martín (UIGSM), la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC) y la Confederación PyME Argentina, entre otras organizaciones.
Los empresarios trabajan en la elaboración de un documento que sintetice propuestas para preservar el entramado productivo y el empleo industrial.
Al respecto, representantes del sector señalaron: “Las pymes industriales necesitamos ser escuchadas. Representamos producción, inversión y miles de puestos de trabajo en todo el país”.
El encuentro busca que legisladores de distintas bancadas conozcan el impacto de las condiciones económicas actuales sobre la producción. Asimismo, se pretende abrir un canal de diálogo institucional para analizar herramientas que permitan fortalecer la industria nacional.
Distintos representantes del sector alertaron que la reforma laboral, aprobada por el Congreso en febrero de este año, lejos está de ser una ayuda o un salvataje. Al contrario, marcaron que la legislación “es regresiva”, “no conlleva a que haya una mejora” y “el problema es básicamente que el trabajador ha perdido el poder adquisitivo”.
Pese a reconocer algunas aristas positivas respecto a la seguridad jurídica, advierten que, sin consumo y un mayor poder adquisitivo de los trabajadores, habrá una crisis similar al 2001. “Creo que nadie quería un cambio para peor”, señalaron. A principios de marzo, el jefe de Estado brindó una entrevista donde defendió el rumbo económico de su gobierno y relativizó el impacto del cierre de empresas, al sostener que el proceso de transformación del modelo productivo implica que algunos sectores dejarán de ser competitivos.
“No se puede pretender que no haya sectores que desaparezcan”, sentenció. La reforma laboral incluye dentro su legislación cambios impositivos y una serie de beneficios fiscales que tienen como finalidad estimular la inversión y el empleo formal. Para Daniel Rosato, presidente de Industriales PyMEs Argentinas (IPA), “la situación hoy es de crisis.
"La reforma laboral no conllevó a que haya una mejora, como nosotros lo habíamos anticipado anteriormente en lo que refiere a la generación de mano de obra. Eso no está ocurriendo”, sostuvo. Advirtió que “todo esto se va a profundizar más porque el mercado interno se sigue contrayendo”.
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