La represión del último domingo en el Congreso hizo recrudecer el conflicto docente: en el gobierno explicaron que fue “una provocación” el intento de montar la “Carpa Blanca itinerante” sin permiso municipal, adujeron que el paro nacional de hoy no se justifica por una controversia por el “uso del espacio público en la Ciudad” y tampoco se hizo autocrítica por el accionar de la Policía.
“La carpa se va a instalar. Pero lo que ocurrió es que un sector pasadas las 18 abandonó el diálogo que se había iniciado el domingo después de las 13”, contó un funcionario consultado ayer en Casa de Gobierno.
En el gobierno hubo un cerrado apoyo al operativo ordenado por la Ciudad frente al Congreso. Sin embargo, el recrudecimiento del conflicto docente -cuando había bajado su intensidad en la provincia de Buenos Aires y desde distintos ámbitos se resaltaba la estrategia de “desgaste” de María Eugenia Vidal- obligó al gobierno a unificar el discurso y a adjudicar a “una motivación política” el accionar de los dirigentes que se movilizaron el domingo.
De acuerdo con fuentes del oficialismo consultadas, no hubo reproches hacia la gestión porteña por el operativo que “desalojó” a los gremialistas docentes que intentaban emplazar el émulo de la histórica Carpa Blanca docente. “Era obvio que iba a generar problemas instalar una estructura de 100 metros sin permiso. Y cuando habían cesado los paros en la Provincia, aparecieron con esto: vinieron a provocar”, sostuvo un calificado vocero al tiempo que defendió el accionar policial: “no hubo una reacción sino que trataron de contener el desborde”.
El tema docente y la convocatoria a un nuevo paro ayer fue un tema excluyente en distintos despachos oficiales. Por la tarde se llevó a cabo en el Salón Sur de Casa Rosada una reunión de Comunicación encabezada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, a la que asistieron distintos funcionarios del área.
“Se habló de coyuntura y, obvio, del tema. Acá hubo una negociación que terminó mal. Pero se incumplió con un permiso. Cuando esté todo en regla, se habilitará la carpa”, remarcó un asistente a ese encuentro.
En el gobierno, aunque no lo digan abiertamente, lamentan que se haya reavivado un flanco que creían apaciguado: las medidas de fuerza en las escuelas bonaerenses habían pasado de tener un acatamiento superior al 60% a un 20%. Y con la protesta anunciada ayer por CTERA, se frustró la que iba a ser la primera semana sin paros desde el comienzo de clases.
Lo cierto es que el discurso se unificó en torno a lo sucedido defendiendo el procedimiento ejecutado por las fuerzas de seguridad porteña ante una violación al uso del espacio público.
El vocero encargado de propalar esta visión fue el propio ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich, que dijo que “es un tema de espacio público de la Ciudad no de Educación. Y en lugar de esperar los permisos que desde tramitaban desde el viernes, se quiso instalar la Carpa a la fuerza. Tienen que entender que las formas son importantes” para cualquier reclamo.
En declaraciones a radio Mitre, el titular de la cartera educativa cuestionó el paro de hoy: “Es un tema local y llaman a un paro nacional. Vuelven a elegir las aulas vacías para expresarse. Estaban violando la ley y un grupo de policías la quiso hacer cumplir. No podemos seguir de esta manera. Esperemos que volvamos al diálogo”
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