El jefe de Gobierno porteño distinguió al Sumo Pontífice frente al Monumento a Juan de Garay, luego de la audiencia privada que mantuvo con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, le entregó este domingo las llaves de la Ciudad de Buenos Aires al papa León XIV, en el marco de la visita oficial del Sumo Pontífice a la Argentina.
La ceremonia se realizó frente al Monumento a Juan de Garay, en las inmediaciones de la Casa Rosada, luego de la audiencia privada que el líder de la Iglesia católica mantuvo con el presidente Javier Milei.
El encuentro formó parte de las actividades protocolares organizadas para recibir al Santo Padre y constituyó uno de los reconocimientos institucionales de la capital argentina durante su estadía en el país.
Durante la ceremonia, Macri le transmitió al Pontífice el afecto y la gratitud de los vecinos de Buenos Aires y formalizó la distinción de Visitante Ilustre, previamente aprobada por la Legislatura porteña.
El acto también tuvo un momento familiar, cuando León XIV saludó a la esposa del jefe de Gobierno y a su bebé, quienes acompañaron al mandatario durante el breve encuentro.
La entrega de las llaves se desarrolló bajo un operativo coordinado entre los equipos de seguridad de la Ciudad y los responsables de la comitiva vaticana, que organizaron los desplazamientos del Pontífice por el centro porteño.
La ceremonia se concretó inmediatamente después de que León XIV concluyera su reunión bilateral con Milei en la sede del Poder Ejecutivo nacional, uno de los principales encuentros políticos de su visita.
Tras recibir la distinción, el Papa abandonó las inmediaciones de Plaza de Mayo y se dirigió al Palacio Libertad, donde tenía previsto participar de un plenario junto al Presidente, ministros del Gabinete nacional, gobernadores y representantes del cuerpo diplomático acreditado en la Argentina.
comentar