Las primeras respuestas del funcionario denotaron una total tranquilidad: habló de la política inclusión social del gobierno argentino, de la baja del desempleo y de los índices de pobreza en el país.
"Las estadísticas oficiales de Argentina registran mes tras mes la inflación y lo hace el Indec, que es la única inflación posible porque es la única oficina con capacidad técnica para medirla", contó ante el primer requerimiento sobre la inflación. Y aseguró que, a diciembre de 2012, el acumulado anual era de "10,2 por ciento".
Pero luego, cuando la periodista quiso saber sobre las reacciones del FMI al respecto y qué medida adoptaría en consecuencia, el ministro se mostró visiblemente molesto y pidió "cortar esto un minuto".
"No, me quiero ir", sentenció cuando se reincorporó. "Hablar sobre estadísticas en la Argentina es complejo. Prefiero quedarme con la última respuesta que te di y no ahondar en el tema", explicó.
Precisamente el #MeQuieroIr fue el hashtag que explotó en Twitter, convirtiéndose en trending topic mundial. Allí pueden leerse mensajes llenos de ironía respecto de la racción de Lorenzino.
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