De cada 100 pesos que se pagan por energía eléctrica o por gas natural por redes 27 pesos son impuestos indirectos (IVA, Ingresos Brutos y tasas municipales), siendo los fiscos municipales los que se llevan la tajada más grande dentro de este esquema de cobro por los servicios públicos.
Así se desprende de un trabajo del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (lARAF) que evaluó el caso de la ciudad de Córdoba con una tasa municipal específica que se suma a los tributos nacionales y provinciales contenidos en las facturas de luz y gas.
El estudio pone luz sobre unos de los aspectos menos conocidos de la composición de las facturas de luz y gas que pagan los usuarios: la carga impositiva o mochila tributaria, de la que los municipios se llevan la mayor tajada.
Es que los fiscos municipales imponen tasas que integran las facturas de gas y electricidad que pagan los vecinos y que en algunos casos, como en el distrito bonaerense de Luján, llegan a tres, pero también reciben parte de lo que se recauda por el Impuesto al Valor Agregado (IVA) e ingresos brutos por vía de la coparticipación federal y provincial.
“La carga tributaria que recae sobre el consumo final tanto de energía eléctrica como de gas natural se compone, en su esencia, de Impuesto al valor agregado (21 por ciento), Impuesto a los ingresos brutos provincial (5 por ciento), tasa municipal general (1%) y tasa municipal específica (10 por ciento en el caso de la ciudad de Córdoba, por ejemplo)”, destacó IARAF en su informe.
Según Ariel Barraud (autor del trabajo junto a Nadin Argañaraz), “el ejemplo de Córdoba es generalizable al resto del país ya que con pocas diferencia casi todos los municipios del país cobran tasas que se aplican a los consumos de gas y luz”.
Según el cálculo de IARAF, esta carga tributaria representa el 37 por ciento del valor de la tarifa e implica desde el punto de vista del consumidor que de cada 100 pesos que se pagan por energía eléctrica o por gas natural por redes, 27 pesos son impuestos indirectos.
En una hipótesis de eliminación de la “mochila tributaria” dentro de las facturas de luz y gas, IARAF destacó que los municipios serían los más afectados, ya que por vía de la coparticipación hoy reciben una parte de lo que Nación y las provincias recaudan en concepto de IVA e ingresos brutos.
“El impacto de la eliminación de la mochila tributaria sobre los servicios se repartiría de manera bastante “pareja” entre los distintos niveles de gobierno: los municipios (como los del caso analizado) serían los que mayores ingresos resignarían (13,2 por ciento de la tarifa), seguidos de las provincias (12,7 por ciento de la tarifa) y finalmente la nación, que resignaría los 10,2 puntos de Impuesto al Valor Agregado que le quedan netos de coparticipación”.
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