El 19 de julio los porteños volverán a votar y decidir el jefe de Gobierno. El sistema de segunda vuelta rige en la Ciudad desde las elecciones del año 2000. Desde entonces nunca nadie superó el 50% para ganar en primera vuelta.
Los porteños volverán a ir a las urnas el próximo 19 de julio, conforme establece la ley aprobada en su momento, que dispuso la realización de la eventual segunda vuelta para esa fecha. Así lo marca la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, en su artículo 96, que indica que 'el jefe de Gobierno y un vicejefe o vicejefa son elegidos en forma directa y conjunta, por fórmula completa y mayoría absoluta. A tal efecto se toma a la Ciudad como distrito único. Si en la primera elección ninguna fórmula obtuviera mayoría absoluta de los votos emitidos, con exclusión de los votos en blanco y nulos, se convoca al comicio definitivo, del que participarán las dos fórmulas más votadas, que se realiza dentro de los treinta días de efectuada la primera votación'.

Mayoría absoluta significa el 50% más un voto. Es el sistema de balotaje más utilizado en el mundo. A nivel nacional, en la Argentina rige a partir de la reforma constitucional de 1994 un sistema por el cual gana en primera vuelta el candidato que consigue más del 45% de los votos, o más del 40% y con una diferencia de más de 10 puntos con el segundo candidato. Sistemas similares rigen en países como Nicaragua y Costa Rica. Pero en la Ciudad de Buenos Aires hace falta más de la mitad de los votos para consagrar un ganador en primera vuelta. Es igual en Tierra del Fuego, donde siempre ha sido necesario ir a una segunda vuelta. Ambos distritos son los únicos del país donde existe el sistema de segunda vuelta.

Desde que la Ciudad consiguió su autonomía y comenzó a elegir de manera directa a sus autoridades, nunca nadie logró superar la marca del 50%. Y solo uno evitó la segunda vuelta, pues entonces no se habían establecido aún estas reglas de juego. Fue el primer jefe de Gobierno que tuvo la Ciudad de Buenos Aires, el radical Fernando de la Rúa, que el 30 de junio de 1996 se impuso junto a Enrique Olivera por el 39,89% sobre la fórmula del FrePaSo, integrada por Norberto La Porta y Aníbal Ibarra, que alcanzó el 26,50%. No hubo balotaje simplemente porque en esa misma elección se elegían los constituyentes que deberían redactar la Constitución de la Ciudad.

De esta manera, la primera elección para jefe de Gobierno con el sistema actual vigente fue la siguiente, la del 7 de mayo del año 2000, oportunidad en la que más cerca estuvo un ganador de superar el 50% de los votos. Esa vez se impuso la fórmula compuesta por Aníbal Ibarra y Cecilia Felgueras por un 49,31% sobre la de Domingo Cavallo y Gustavo Béliz, que alcanzó un 33,20%. Mucho le costó al ex superministro aceptar la derrota, y más bajarse del balotaje, cosa que hizo recién dos días después.

Para el turno siguiente, las elecciones porteñas se unificaron con las presidenciales, al menos en cuanto al año. Se hicieron el 24 de agosto de 2003, y Aníbal Ibarra por la reelección, esta vez acompañado por Jorge Telerman. Enfrentaron a la fórmula compuesta por Mauricio Macri-Horacio Rodríguez Larreta, que se impuso en la primera vuelta por 37,55% contra 33,54 de Fuerza Porteña, como se denominaba la alianza gobernante. La segunda vuelta tuvo lugar el 14 de septiembre y Aníbal Ibarra consiguió la reelección, al obtener un 53,48% sobre Macri, que alcanzó un 46,52%.

El PRO fue por la revancha cuatro años después. El 3 de junio de 2007, el jefe de Gobierno Jorge Telerman -que había asumido en lugar de Ibarra, depuesto por la tragedia de Cromagnon- formó pareja con Enrique Olivera, pero apenas alcanzó el tercer lugar, con un 20,68% de los votos. El ganador de esa primera vuelta fue Macri, que junto a Gabriela Michetti alcanzó el 45,76%. Segundo, bien lejos, quedó la fórmula Daniel Filmus-Carlos Heller, con 23,75, pero igual hubo segunda vuelta. Allí el binomio Macri alcanzó un 60,84% sobre el 39,06 de Filmus.

Macri fue en busca de la reelección el 10 de julio de 2011, y si bien hizo una marca superior a su experiencia anterior, tampoco pudo lograr entonces superar el 50%. En compañía de María Eugenia Vidal, el ex presidente de Boca logró el 47,07%, mientras que la fórmula Filmus-Carlos Tomada alcanzaba apenas el 27,87%, y 'Pino' Solanas sumaba el 12,82%. La segunda vuelta fue el 31 de julio y Macri-Vidal llegaron al 64,27%, contra el 35,73 de Daniel Filmus. Ahora los porteños irán por su cuarto balotaje.

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