Consultado sobre si no era un riesgo convocar a sesiones extraordinarias para tratar un proyecto como el de reforma al Impuesto a las Ganancias, cuando no había ninguna garantía de acuerdo con la oposición (como finalmente quedó expuesto en la batalla política en que se convirtió el tratamiento de ese tema en ambas cámaras),
Monzó contestó que se procedió de esa forma por un "compromiso electoral con los otros bloques"."No se especuló con un resultado en el Parlamento. que siempre vamos a estar ese riesgo. No es ahora con el tema Ganancias.
Nosotros tenemos 87 diputados nacionales y para comenzar una sesión necesitamos 50 diputados más", advirtió.
A propósito del debate por Ganancias, que al Gobierno le deparó un duro revés en Diputados al imponerse un proyecto unificado de los distintos bloques de oposición, Monzó reconoció que
la discusión no estuvo bien encauzada y que los distintos actores de la cámara "banquinearon" por haber "exagerado sus posiciones".
No obstante, valoró que en la última semana, a la que
calificó de "muy buena" se haya "vuelto al diálogo", en alusión a la actitud de los senadores para posponer una semana el tratamiento a los efectos de intentar llegar a una propuesta consensuada con el Gobierno.
"
La semana que pasó fue muy buena. La anterior banquineamos todos, exageramos nuestras posiciones. Y esta semana volvimos a la carretera que corresponde y la que espera la gente. Volvimos al diálogo y a trabajar juntos", rescató.
En otro orden, el dirigente macrista especuló con posibles fracturas en el bloque del Frente para la Victoria-PJ del Senado,
a la luz de lo que se "visibilizó en esta semana" con duros cruces entre el sector dialoguista encabezado por
Miguel Pichetto y la fracción kirchnerista liderada por
Marcelo Fuentes, que insiste con aprobar el proyecto de Ganancias tal como vino de Diputados.
"El año que viene las distintas posiciones dentro del bloque del FpV de senadores pueden derivar en una fractura de ese bloque", estimó, y agregó: "Es probable que el peronismo actúe con diferentes fracciones.
Eso es lo que se visibilizó en esta semana en el Senado".Al hacer un diagnóstico del estado actual del peronismo, Monzó distinguió que ya se esbozan tres sectores diferenciados: el kirchnerismo (que "se va a presentar el año que viene'), una
"corriente justicialista más tradicional", y por último el massismo.
"No veo cerca a la corriente justicialista más tradicional del kirchnerismo, se van a alienar más hacia los gobernadores. Y la tercera fracción de origen justicialista es
Sergio Massa. Eso ya está en la Cámara de Diputados pero se va a extender a la Cámara de senadores", pronosticó.
Con las elecciones legislativas del año que viene en la mira, Monzó estimó que estas tres fracciones del peronismo
van a llegar "divididas" en 2017, pero que en 2019 habrá un "justicialismo probablemente unido".
comentar