"No se puede utilizar una muerte como parte de una campaña proselitista para intentar enlodar una gestión", aseveró el candidato a intendente de esa ciudad por el oficialismo.
"Entendemos que la democracia, la república, la comunicación social, los medios de comunicación y la ética de la responsabilidad social que debe primar en todos los actores, debe llamarnos a la reflexión. No se puede utilizar una muerte como parte de una campaña proselitista para intentar enlodar una gestión. Nadie puede utilizar una muerte. Tenemos que ser objetivos en el análisis y lamentar que esto ocurra", afirmó.
Durante un acto en la capital chaqueña, pidió un minuto de silencio para el adolescente fallecido, y dijo que se trata de una "muerte más que nos duele profundamente en el corazón". También aclaró que el menor que nació con serios problemas neurológicos que afectaron "sustancialmente su capacidad nutricional".
"Aquí en nuestro territorio, por más de 500 años, hemos tenido una postergación muy severa de nuestras comunidades indígenas. Hubo un abandono silencioso por muchos años de muchos gobiernos. Hemos tenido que hacer un gran esfuerzo para la reparación histórica, no solamente de nuestras comunidades indígenas, sino también de nuestras comunidades criollas abandonadas y rurales", advirtió.
Además, señaló: "Sentimos profundo dolor porque cuando nos hicimos cargo en 2007 nos entregaron una provincia destruida, desintegrada con alto nivel de exclusión, con pobreza y marginalidad extrema", destacó. Al apuntar contra la oposición, remarcó: "Ellos tuvieron la gobernación del Chaco durante 16 años y no se puede resolver en ocho años problemas de toda una historia".
En otro tramo de su discurso, Capitanich dijo que cuando asumió esta gestión de gobierno en 2007 la pobreza afectaba a 800.000 chaqueños. "Estábamos con el trueque para garantizar la subsistencia, la exclusión social marcaba la huella de niños y adolescentes que no podían concurrir a la escuela ni acceder a un hospital público. Fuimos trabajando escalón tras escalón. Nos costó muy tiempo y esfuerzo; y nos sigue costando", precisó.
En este sentido, mencionó que entre 2007 y 2015 habrán de nacer 172.500 niños en el Chaco. "Efectivamente, hemos tenido que lamentar la muerte de 1.873 niños. Es una cifra que nos duele, pero hemos podido evitar unas 3.000 muertes por las políticas de prevención y que antes se morían inevitablemente. Lamentablemente, en los 12 años anteriores a nuestra gestión, casi 7.200 niños murieron por causas algunas evitables y otras no", explicó.
"En nuestra gestión, la mortalidad infantil se redujo de una manera abrupta, de casi 21 por mil a una proyección de casi 10 por mil. Eso tiene que ver con obras de infraestructura, con inclusión escolar y alimentación digna a partir de la mayor capacidad de generación de empleo", agregó. Además, destacó: "Hemos hecho y mucho, y nos duele profundamente cuando se produce un deceso. Pero nunca, ningún gobierno invirtió tanto en la materia básica de salud".
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