El encuentro se desarrolló bajo una metodología en la que Obama elegía a un joven de las gradas para que le hiciera una pregunta y fue así como los estudiantes lo indagaron sobre diversos temas, entre ellos la división ideológica bajo los ejes izquierda y derecha, el conflicto judío-palestino, el partido republicano y la centralidad estadounidense en el mundo.
Obama caracterizó las posturas izquierda-derecha como algo del "pasado" y llamó a las nuevas generaciones a inclinarse por lo que "funciona" en un país, más allá de esas categorías.
"A menudo, en el pasado, había una división entre izquierda y derecha, entre capitalismo y comunismo o socialismo, ese fue el debate durante años. Pero
yo creo para su generación deben ver qué es lo que funciona aquí o allá. No importa si cae en la categoría socialista o capitalista, simplemente si funciona, tómenlo", consideró.
Sobre el conflicto de medio oriente, sostuvo que "la solución es la de los estados" israelí y palestino, pero advirtió: "Ellos deben tomar la decisión, es muy poco lo que podemos hacer nosotros, porque es su decisión".
Por otro lado, el norteamericano ponderó que en
Cuba "el nivel de analfabetismo es cero, el cuidado médico y la expectativa de vida es igual a la de los Estados Unidos", pero al mismo tiempo subrayó que "si uno se desplaza por La Habana se da cuenta que ese sistema económico no funciona porque se quedaron en la década de los 50".
"Hay que ser práctico para evaluar los objetivos de inclusión, no hay que ser rígidos" opinó el mandatario norteamericano, que si bien afirmó que "el sistema de mercado dio resultado", consideró que el capitalismo "no trabaja por sí mismo, necesita de un entramado social, comunitario, económico y político, tiene que haber inclusión, sino este sistema no es estable, y esto depende de ustedes".
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