"El terrorismo será una preocupación de menor nivel, vinculada a Irán y Hezbollah", agregó. Sobre este último tema, Argentina podría quedar en la mira del nuevo gobierno de Estados Unidos, según la visión de la Casa Blanca. El miembro del gabinete de Trump con más vínculos y experiencia en América latina es el general retirado
John Kelly, flamante secretario de Seguridad Nacional y hasta el año pasado el jefe del Comando Sur, es decir, el encargado de las Fuerzas Armadas estadounidenses en toda la región.
Al defender su nominación en el gabinete ante el Senado, Kelly advirtió sobre la presencia de la milicia libanesa Hezbollah, Irán y "grupos islamistas extremistas" en Argentina, Brasil, Paraguay y Venezuela.
Esta sospecha de Estados Unidos -que nunca fue demostrada con pruebas concretas- y el drástico giro político y económico que dio Argentina en el último año podrían llevar a un acercamiento de los dos gobiernos.
"Espero que las relaciones entre Estados Unidos y Argentina avancen positivamente ahora que Argentina tiene un nuevo liderazgo y está volviendo al sistema financiero internacional", aseguró
Theodore Piccone, un especialista para la región del reconocido Brookings Institute, en referencia a la decisión del gobierno de Mauricio Macri de volver a tomar masivamente deuda en los mercados externos.
Buenos Aires "podría convertirse en el socio preferido de América del Sur dada la debilidad de Brasil y el rol de Argentina no sólo en la región, sino también en el G20", agregó el analista.
Además, Piccone ve en la relación bilateral una posible alianza para temas políticos.
"Otro gran desafío es Venezuela. El nuevo gobierno (estadounidense) buscará a Argentina y a otros países para ayudarlo a mediar un compromiso político que ayudará (a Caracas) a salir del agujero que cavó el propio país", pronosticó.
Para Shifter, Venezuela es uno de los temas en los que posiblemente la política exterior de Trump adopte un giro conservador. "Me sorprendería mucho si este nuevo equipo de gobierno sigue involucrado en una intermediación", destacó y explicó que tanto un endurecimiento con sanciones como un alejamiento del conflicto venezolano son opciones verosímiles para lo poco que sabe de la política latinoamericana que mantendrá el gobierno de Trump.
El otro tema que el director de Inter-American Dialogue no duda sufrirá cambios es la relación con Cuba. "No creo que deshagan todo lo que se hizo con Cuba, pero tampoco que estarán a favor de avanzar con lo que hizo (Barack) Obama", aseguró.