
Ritondo, quien brindó una conferencia de prensa junto al juez Hernán Villena, titular del Juzgado Federal Criminal y Correccional de Lomas de Zamora N° 2, quien intervino en la causa, declaró que "derribamos búnkeres para construir un futuro con oportunidades para los jóvenes y tranquilidad para sus familias".
"El narcotráfico es una gran mafia a la que con la gobernadora María Eugenia Vidal nos comprometimos combatir con fuerza apenas asumimos", resaltó Ritondo, quien agregó: "queremos erradicar el paco para que crezca la vida y cada búnker que demolemos es un poco más de vida".
Por otro lado, de la supervisión del derribo -que fue llevado a cabo por personal y maquinarias de la municipalidad de Lomas de Zamora- también participaron el jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires, comisario general Fabián Perroni; el secretario de Seguridad de este distrito, Héctor Corrado; y autoridades ministeriales, policiales y municipales.
La organización narco desbaratada estaba comandada por una mujer e integrada por al menos otras seis personas, y se dedicaba a vender paco, cocaína y marihuana en distintos puntos del sur del conurbano.
Los allanamientos, trece en total, se llevaron a cabo en diferentes domicilios de Lomas de Zamora y Esteban Echeverría, donde los efectivos aprehendieron a los principales sospechosos de la actividad ilícita y secuestraron dos mil dosis de paco, dos trozos compactos de pasta base, marihuana, seis armas de fuego (una escopeta calibre 12/70 de fabricación tumbera, dos revólveres y tres pistolas calibre 9 milímetros), telefonía celular y documentación de interés para la causa.
Según las pesquisas, llevadas a cabo por la Delegación Lomas de Zamora de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas, uno de los principales puntos de procesamiento, fraccionamiento y comercialización de las sustancia era en el barrio Obrero de Villa Centenario, en este partido, pero la banda narco también tenía vendedores al menudeo en distintas zonas de Esteban Echeverría.