El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, destacó ayer que hubo “avances” en sus encuentros con las autoridades de la Confederación General del Trabajo (CGT) para combatir la “informalidad laboral” mediante un “programa de blanqueo con certezas” para los trabajadores.
“Es necesario evitar la mafia de los juicios laborales que ponen piedras en el camino de las empresas. Hacerlo no significa estar en contra de los trabajadores sino darles certezas”, dijo.
“Mañana (por hoy) visitaré la CGT nuevamente para seguir avanzando en distintos temas que forman parte de la inquietud común, ya sea para reducir los índices de informalidad como así también proponer un programa de blanqueo en beneficio del mercado de trabajo”, indicó al hablar en una jornada que organizó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Al repasar todos los programas laborales impulsados durante su gestión, el ministro subrayó la necesidad de “acercar a los jóvenes al empleo”.
“Es indispensable el diálogo público-privado para lograr consensos y nos sentimos abiertos a todas las miradas pero teniendo en claro los objetivos del Gobierno de cara a los próximos 20 años”, remarcó. “Argentina tiene la necesidad de tener paciencia y perseverancia en sus objetivos ya que los cambios no se hacen de un día para otro”, agregó. Por otra parte, planteó la necesidad de ofrecer distintas herramientas para derrotar definitivamente la pobreza mediante el aumento de la oferta de trabajo.
“Una de cada tres personas es pobre y pretendemos construir un camino para que salgan de esa situación a través del trabajo, por lo tanto es nuestra tarea generar certeza y previsión”, precisó.
El presidente de CAME, FabiánTarrío, le solicitó al ministro de Trabajo “la reducción de los aportes patronales, que representaría una de las medidas claves, debido a que son el segundo componente de los costos de las PyMEs industriales”. Tarrío se refirió a los costos gravosos que enfrentan las empresas y precisó que el empleador debe realizar a la AFIP un pago de 33 pesos aproximadamente por cada 100 de sueldo bruto que recibe el trabajador. “Una disminución de los aportes patronales no repercute en el salario del empleado ni le quita beneficios, sino que se trata de cargas que el empleador debe asumir ante el Estado”, explicó el titular de la CAME.
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