
En el comienzo de una semana conflictiva por la jornada de lucha que hoy llevarán adelante los movimientos sociales y en la que la CGT le pondrá fecha al paro nacional, el gobierno continúa con su estrategia de negociar por sectores y evitar un acuerdo de cúpula: ayer en la sede del Ministerio de Trabajo funcionarios se reunieron por separado con gremios textiles, del calzado, metalúrgicos y ceramistas y, aunque no hubo coincidencia sobre la cantidad y el efecto de las importaciones sobre cada uno de los rubros, sí en el oficialismo admitieron una retracción en el consumo que dificulta el andar de estas actividades pero que, según las perspectivas oficiales, se recuperaría en los próximos meses.
Es en este marco que hoy, a las 9.30, el presidente Mauricio Macri encabezará en el Salón Blanco la firma de un convenio laboral con el sector automotriz.
En el oficialismo lo denominan como un acuerdo tipo ‘Vaca Muerta II’, en el que estado, sindicatos y empresarios se ponen de acuerdo para dar impulso a la actividad y mejorar la productividad.
‘Los trabajadores (SMATA) se comprometen a bajar el ausentismo incluso para mejorar ingresos por presentismo. Y las compañías, por su parte, anuncian inversiones y el alta de nuevos contratos’, reveló una fuente oficial.
Con todo, en el entendimiento no habrá una cláusula antidespidos. Atentos al fracaso del pacto para prohibir las cesantías firmado el año pasado en Casa Rosada -donde, en verdad, el estado no comprometió eventuales sanciones dado que el mismo que tenía un carácter ‘voluntario-, ahora buscan alcanzar acuerdos entre las partes más integrales.
En el gobierno saben que no podrán frenar el paro general que mañana anunciará formalmente la CGT -¿será el 6 de abril?- en una nueva reunión de consejo directivo en la sede de calle Azopardo.
De todos modos, continuarán con el diálogo con los líderes de la central obrera y persistirán en entablar acuerdos sectoriales como los que se llevaron a cabo ayer en una estrategia diseñada hace unos 10 días. ‘El paro no va a romper el vínculo con los gremios, tanto en 2016 cuando había más dificultades como ahora seguiremos hablando’, confiaron cerca del ministro Jorge Triaca.
Ayer en la sede de calle Alem se llevaron adelante cuatro reuniones con sectores que atraviesan dificultades económicas.
Los sindicalistas plantearon sus reclamos por las suspensiones y los despidos y por las dificultades que atraviesan distintas industrias por la caída en el consumo.
Los funcionarios les mencionaron una serie de factores -baja de la inflación, cierre de paritarias, aumento para jubilados y planes sociales, impacto del Procrear en la industria y mayor financiamiento a través de los bancos- que van a hacer crecer la actividad en los próximos meses. En privado, admiten que los denominados ‘brotes verdes’ hoy no se constatan en los bolsillos de la gente.
Asimismo, los funcionarios ofrecieron ‘todas las herramientas del estado’ -los REPRO, de Trabajo, o los programas de Transformación Productiva, de Producción, por caso- para hacer frente a las contingencias pero insistieron en que la economía ‘atraviesa un sendero de recuperación’.
Por su parte, Hugo Benítez (Textiles) contó a este diario que ‘la reunión fue positiva porque escucharon nuestros planteos sobre todo sobre la cantidad de importaciones que hubo en enero y febrero que determinaron las suspensiones y despidos y complican la venta local de la temporada de invierno.