El defensor de Quilmes realizó una autocrítica tras la derrota por la mínima diferencia ante Almagro en José Ingenieros.
La derrota por la mínima diferencia ante Almagro en José Ingenieros caló hondo en el vestuario de Quilmes. El conjunto dirigido por Leandro Gracián no pudo sostener la solidez mostrada en fechas anteriores y se volvió al sur con las manos vacías, pero con una certeza clara: el margen de error en la Primera Nacional es mínimo. Tras el encuentro, uno de los referentes de la defensa del Decano, Ariel Kippes, puso la cara y analizó el presente del club de la región con una mirada reflexiva sobre el funcionamiento colectivo y la relación con el nuevo cuerpo técnico.
"Charlamos mucho con el Tano después del partido. Obviamente sabemos que hay cosas por corregir, nos contó sus sensaciones y nosotros sabemos que tenemos que seguir mejorando", reveló el zaguero central. Para el Blanco, la comunicación con el Tano Gracián tras la caída fue fundamental para identificar las falencias defensivas que permitieron al Tricolor quedarse con los tres puntos. Kippes subrayó que el plantel es consciente de la irregularidad que viene mostrando el equipo fuera del Estadio Centenario y que la autocrítica es el primer paso para recuperar la fisonomía de candidato.
Sin tiempo para lamentos prolongados, el defensor ya puso la mira en el próximo compromiso, que volverá a poner a prueba el carácter del Cervecero fuera de casa. "Hay que dar el doble porque ahora tenemos otro partido de visitante (ante San Telmo) y hay que hacerse fuerte", sentenció Kippes con firmeza.
Para el club de la región, sumar de a tres en la próxima salida será vital para no perderle pisada a los puestos de vanguardia y demostrar que la derrota en José Ingenieros fue solo un tropezón en el camino hacia el gran objetivo del ascenso.
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