El obispo diocesano, monseñor Jorge Lugones, presidirá los principales oficios litúrgicos en diversas comunidades, incluyendo el tradicional lavatorio de pies en un centro de menores.
La comunidad católica de la región se dispone a vivir el tiempo más sagrado del año litúrgico. La Diócesis de Lomas de Zamora dará inicio a la Semana Santa, las celebraciones que conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Ayer, Domingo de Ramos, monseñor Jorge Lugones encabezó la bendición de ramos y la procesión en la plaza Juan Pablo II de Ezeiza, para luego oficiar la misa en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes. Por la tarde, también presidió la celebración en la Catedral Nuestra Señora de la Paz.
En su homilía, el obispo sostuvo que "hoy hemos vivado al Señor diciendo hosanna, una palabra que viene de la lengua de Jesús, que significa Señor sálvanos. Como dice la canción, arriba nuestros ramos, cantando al Señor, porque Jesús hoy entra a Jerusalén como anticipo de la resurrección, y así comienza la semana de pasión, es decir, la Semana Santa". Uno de los momentos centrales de la semana será el Jueves Santo, día en que se celebra la institución de la Eucaristía y del Sacerdocio. Por la mañana, a las 10, la Catedral albergará la Misa Crismal, donde todo el clero diocesano renovará sus promesas y se bendecirán los santos óleos que se utilizarán en los sacramentos durante todo el año.
Además, el Obispo realizará el rito del lavatorio de pies en dos contextos significativos: el martes con los jóvenes del Centro de Recepción y Ubicación de Menores (CREU) de Banfield, y el jueves por la tarde, a las 19, en la parroquia María Auxiliadora de Lomas de Zamora durante la Misa de la Cena del Señor. El Viernes Santo, jornada de ayuno y abstinencia, la liturgia se centrará en la Adoración de la Cruz. A las 11, se realizará el Vía Crucis con niños en la Catedral, mientras que los oficios centrales y el Vía Crucis vespertino se llevarán a cabo, desde las 17, en la parroquia Beata Laura Vicuña, en la localidad lomense de Santa Catalina. La espera de la Resurrección culminará el sábado con la Vigilia Pascual en la capilla Nuestra Señora de Caacupé de Villa Fiorito a las 19.30. La celebración, considerada la "madre de todas las vigilias", incluirá la bendición del fuego nuevo y del agua, junto a la solemne liturgia de la Palabra.
La Pascua de Resurrección del domingo, tendrá su cierre diocesano con una misa presidida por el obispo, a las 19, en la plaza Grigera, frente a la Catedral, invitando a todo el pueblo fiel a celebrar el triunfo de la vida sobre la muerte en un espacio de encuentro público y comunitario. Por su parte, el obispo auxiliar de la diócesis, monseñor Fernando Rodríguez, llevará adelante un cronograma que acompañará a diversas comunidades durante la Semana Santa. El jueves a las 20 celebrará la Misa de la Cena del Señor en una comunidad de la Fundación Vida Nueva, y el viernes a las 15, presidirá los oficios en la parroquia Cristo Rey de Guernica. Asimismo, el prelado encabezará la Vigilia Pascual el sábado a las 20 en la parroquia María Auxiliadora de Lomas de Zamora, para culminar el domingo a las 11, con la misa de Resurrección en la parroquia San Alberto Magno de Villa Lamadrid.
comentar