La víctima fue el titular de la Federación Argentina de Remises, Alejandro Poli, cuando salía del Club Juventud de Bernal. Advirtió que tenían chalecos antibalas, pero sin identificación, y optó por salir corriendo y refugiarse en la entidad.
En un lamentable episodio, delincuentes disfrazados de agentes policiales abordaron e intentaron robar a un dirigente gremial que se estaba subiendo a su vehículo, tras haber salido del Club Juventud de Bernal, mientras que la víctima se pudo librar de los hampones rápidamente y fue asistido por un grupo de karatecas que estaban entrenando en la entidad, en tanto que alertan a la comunidad sobre este fenómeno.
Se trata de un hecho repudiable del cual el damnificado salió ileso, aunque no pudo salvarse del gran susto. Hace algunos meses atrás, en Quilmes hubo una seguidilla de asaltos en manos de hampones que portaban chalecos antibalas y que simulaban ser policías. Cometieron desde ilícitos en la vía pública, hasta brutales entraderas, y temen que pueda llegar a ser la misma banda la que volvió a operar en el distrito y sus alrededores.
Ocurrió en la intersección de las calles Cramer y La Paz, en Villa Cramer, cuando Alejandro Poli, titular de la Federación Argentina de Remises salía de la institución luego de haber utilizado las instalaciones para su entrenamiento personal. Lo cierto es que es un lugar oscuro por el cual, si bien circulan colectivos y muchos transeúntes, también ocurren robos a toda hora del día. Así fue que se dirigió a su vehículo para marcharse del lugar.
Pero cuando estaba llegando, fue abordado por un grupo de delincuentes que se hicieron pasar por agentes. Se identificaron como tales y no pudieron engañarlo como realmente querían. Poli dio un paso hacia atrás y emprendió su huida en dirección al club nuevamente, para meterse adentro y resguardarse.
“Salía del club, cruzaba la calle para subir a la camioneta, había dos o tres autos estacionados y dentro de uno de esos había unas luces y pensé que era alguien del club. Cuando estoy llegando se abren las puertas y gritan ‘alto policía’ y me empiezan a correr. Yo lo vi raro eso, dudé en quedarme pero cuando vi que tenían chalecos pero sin identificación, me di cuenta que no eran policías, entonces corrí hasta el club”, relató a los medios luego del desafortunado hecho que tuvo lugar pasadas las 21.
Cabe destacar que un grupo de karatecas que estaban entrenando en el lugar acudieron para auxiliarlo, aunque los malvivientes se marcharon rápidamente y no lograron enfrentarlos. Agentes de la Comisaría Octava fueron alertados y se apersonaron en el lugar, para dar inicio a los trabajos para encontrar a la banda.