El Juez federal Luis Armella le dio tres días a la Administración de Infraestructura Ferroviaria Sociedad del Estado (ADIF) y a la empresa Ferrocarriles Argentinos Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado para que presenten un informe de seguridad, a raíz del planteo de los vecinos de Parque Pereyra, que indicaron que no es seguro que comiencen a circular las formaciones por la estación hasta tanto no se construya un paso peatonal en las inmediaciones de una escuela.
El pedido de informes se da luego de la presentación de una solicitud de amparo en el Juzgado Federal de Quilmes, con el objeto de que la Justicia no permita el paso de los nuevos trenes eléctricos en Pereyra hasta que no se realicen obras que garanticen la vida e integridad física de los alumnos, padres, docentes y no docentes del Colegio María Teresa Pereyra, que están obligados a cruzar las vías para llegar al establecimiento educativo.
Armella le dio un plazo de tres días a las entidades para que expliquen que van hacer al respecto, medida que fue bien recibida por los querellantes, cuyo pedido de amparo fue solicitado por Roberto Anselmino, padre de dos alumnas de ese colegio, con el patrocinio letrado de Marcelo Szelagowski.
Tras el pedido de informes, Szelagowski subrayó: “Estamos muy satisfechos con la resolución tomada por el juez, toda vez que alguien debía requerir a Ferrocarriles Argentinos y a la ADIF un informe que dé cuenta del interés público comprometido en el término perentorio de 3 días”.
Y agregó: “Esta medida va a dar luz no sólo sobre las situación planteada por nuestra parte, sino que resulta comprensiva de todas las cuestiones que se están suscitando en relación a la circulación del tren eléctrico y la estación Pereyra”.
El abogado formuló el amparo tras la decisión de las autoridades ferroviarias, que dependen del Ministerio de Transporte de la Nación, para que las formaciones no paren en esa estación de trenes, dado que no cuenta con un puente peatonal y pasos peatonales seguros para el cruce obligado de la vías.
La cuestión preocupa más debido a que alrededor de mil alumnos asisten al casi centenario Colegio María Teresa Pereyra, que cuenta con preescolar, primaria y secundaria.
Los vecinos denunciaron que tampoco se dotó a la estación de andenes provisorios para que el tren pare, pese a que hay suficiente espacio para su colocación.
Anselmino aseguró que “todos queremos que vuelva el tren, pero el tema seguridad para las criaturas es de vieja data y hubo promesas de hacer un puente peatonal para los chicos”.
No obstante, advirtió: “Al empezar las clases ni siquiera empezaron las obras, nos dejaron sin la posibilidad de andenes provisorios y nos desayunamos con que el tren no iba a parar hasta que se hicieran los andenes definitivos, lo que potencia los peligros ya existentes”.
“Por todo esto es de sentido común hacerse este interrogante: ¿Qué tipo de funcionario decide empezar las obras en coincidencia con el inicio del ciclo lectivo habiendo pasado todo el receso escolar sin mover una sola palada de tierra en la estación y poner así en riesgo la vida y la integridad física de casi mil chicos cuando los trenes empiecen a correr”, se preguntó Anselmino.
Y sentenció: “Quien o quienes decidieron esto son unos incompetentes y, así como la corrupción mata, también lo hace la incompetencia, por lo que tratamos ahora de evitar una tragedia”