En su primera práctica a cargo de Berazategui, el Ruso diagramó una exigente tarea en doble turno donde la prioridad pasó por conocer a sus nuevos dirigidos. Sin lesionados ni suspendidos, hoy podría probar su primer once.
De la mano de Horacio Bidevich, Berazategui espera que los tiempos mejoren y que su pésimo presente sea tan sólo un mal recuerdo. Es que después de la sorpresiva salida de la dupla que integraban Javier Patalano y Daniel Casas, ayer comenzó una nueva etapa en el primer equipo del Naranja, con el Ruso a la cabeza.

Un clima lleno de expectativas se vivió en la mañana de ayer en el predio del Sindicato de Empleados de Comercio de Lanús y Avellaneda (SECLA) de Florencio Varela, donde Horacio Bidevich fue presentado como nuevo entrenador del elenco sureño, que necesita una rápida recuperación para alejarse de la zona de descenso.

Esta primera práctica, que contó con la presencia del presidente Angel García, fue en doble turno ya que la idea del flamante entrenador de Berazategui fue realizar una rápida evaluación tanto física como futbolística de sus dirigidos.

Con todo el plantel a su disposición, sin lesionados ni suspendidos, Bidevich realizó dos entrenamientos muy intensivos, acompañado por sus colaboradores Pablo Lorenzo (entrenador de arqueros), Sandro Ventoso, Marcelo Burzeta y Hugo Cuellar.

Para relajarse

A su vez, en medio de estos dos ensayos, hubo un asado de camaradería propuesto por el propio entrenador a fin de consolidar los lazos en el grupo y ganarse la confianza de un equipo que vive una profunda crisis futbolística, que lo metió en la pelea por la permanencia.

En tanto, los once que el sábado desde las 16 saltarán a la cancha frente a Deportivo Español todavía son una incógnita y se espera que el entrenador pruebe hoy su primera formación titular.