Una adolescente de 17 años denunció haber sido brutalmente golpeada por un boxeador amateur que sigue libre, quien le estrelló la cabeza contra la pared de un bar en Quilmes y le produjo fuertes heridas por las que tuvo que ser hospitalizada.
La menor de edad, identificada como Luciana Allen, reveló que el viernes 17 de febrero por la noche llegó junto a su padre a un bar y en el interior del local se encontró con su ex novio y un grupo de amigos que se encontraban en “estado de ebriedad”.
“Llegamos para disfrutar un día con mi papá y nos encontramos con este grupo de chicos que empezó a provocar e insultar”, comentó Luciana, a la vez que detalló que los hombres comenzaron a golpear a su padre hasta dejarlo tendido en el suelo.
“A mi papá lo tiraron al piso entre tres y le pegaron, mientras que a mí uno de ellos me estrelló la cara contra la pared cuando intenté evitar que le peguen”, agregó la adolescente, quien recibió cuatro puntos de sutura en la frente por la herida que sufrió.
Entre los agresores, que la adolescente denunció en la Comisaría 1ª de Quilmes, se encuentran Joel y Lucas Zalazar de 30 y 20 años, respectivamente, ambos boxeadores amateurs.
“Andan diciendo que Joel Zalazar me pegó sin intención, aunque hay varias personas que vieron cómo fue y tengo la conciencia tranquila. Yo vi cómo le pegaban entre dos a mi viejo, y al querer sacar a uno para que no le peguen más, Joel me agarró y me dio la cabeza contra el filo de una pared, mientras el hermano Lucas Zalazar le seguía pegando a mi viejo. La justicia lo arreglará y las van a pagar una por una”, escribió la joven en su perfil de Facebook.
Tras la agresión que sufrió, la joven confesó que tuvo “una relación de dos años muy tóxica”. “No podía tener amistades, no sé ni cuándo ni por qué accedí a dejar a mis amigos de lado por él”, relató Luciana, quien además sostuvo que le dio final a ese noviazgo hace cuatro meses.