La Confederación General del Trabajo (CGT) realizó ayer su cuarto paro general contra el Gobierno nacional y la medida se sintió con fuerza en la región, donde, según revelaron desde la central obrera regional, en Quilmes, Berazategui y Florencio Varela se registró un 90 por ciento de acatamiento en el sector industrial y un 50 en locales comerciales, mientras que la actividad fue nula en las escuelas públicas.
Las principales calles y avenidas lucieron con escaso movimiento por la falta de transporte, lo que permitió que el cese de actividades tenga mayor contundencia. Sin actividad bancaria y con gran cantidad de negocios cerrados, la Peatonal Rivadavia, la avenida 14 y la Peatonal Monteagudo permanecieron prácticamente desérticas en una jornada atípica. A eso se sumó que el sector educativo se plegó a la medida y las escuelas públicas, como así también gran parte de los colegios privados, no tuvieron clases.
Respecto del paro, Gustavo Molina, secretario de prensa de la CGT regional Quilmes, Berazategui y Florencio Varela, destacó el “alto acatamiento” que alcanzó la protesta debido a “la difícil situación que atraviesa la industria y el comercio”.
“El 90 por ciento de las empresas que producen en la región se acoplaron y el 50 por ciento de los locales de los centros comerciales no abrieron al público. Los negocios de barrio sólo abrieron por la mañana, como si fuera un domingo”, describió y, luego, agregó: “Tenemos mucho contacto con las PyMES y sabemos que están pasando un momento muy difícil en este contexto económico”.
En el marco del paro general, agrupaciones sindicales, sociales y políticas llevaron adelante una olla popular en la plaza de la estación de Quilmes, en Hipólito Yrigoyen y Rivadavia, donde reclamaron al Gobierno que cambie sus políticas económicas. Participaron la CCC, CTEP, Suteba Quilmes y Berazategui, UDEQ FEB, ATE Quilmes, entre otros espacios sociales y sindicales.