El pasado jueves, en horas de la tarde, el hombre (de 68 años) fue hasta la vivienda. En sus manos llevaba una cadena, pero eso no levantó sospechas de nadie. Una vez adentro, fue hasta el cuarto de herramientas y agarró un hacha.
"Mi mamá no se acuerda nada. Se desmayó con el primer golpe", señaló a
DIARIO POPULAR Silvia Navarro, una de las hijas del primer matrimonio de la víctima.
Cuando cayó al suelo, él sacó un cuchillo y, para asegurarse de que muriera, le cortó la garganta. "En ese momento apareció mi cuñada y lo empujó. Roberto agarró la cadena y se fue corriendo. Mi mamá quedó inconciente, bañada en sangre", describió Navarro, y luego agregó: "Tuvimos suerte, los vecinos pararon un patrullero en la calle y los policías la llevaron hasta el hospital de Solano. Ahí le hicieron las primeras curaciones". Luego, la mujer fue trasladada por PAMI a la Nueva Clínica Berazategui, donde muestra signos de recuperación.
Los mismos policías actuaron de oficio y fueron hasta la casa del agresor, a sólo seis cuadras del lugar del ataque. Allí encontraron a Roberto,
ahorcado con la misma cadena que había llevado a la casa de su ex mujer, lo que demuestra que su idea siempre fue asesinarla y luego quitarse la vida. Lo que nunca llegó a saber es que Lelia resistió su cobarde intento de homicidio.
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