Con un equipo caminando sobre el agua, más la incertidumbre de no saber hasta cuándo seguirá la crisis económica, Quilmes apuesta a los jóvenes, aquellos que le dan empuje para salir adelante en los tiempos de cargas pesadas y que se ilusionan con un futuro mejor.
Uno de ellos es el delantero José Luis Valdez, quien a los 18 años tuvo que ponerse la armadura después del overol en un Decano esforzado, por lo que en la pretemporada aprovecha para tomar ritmo y afianzar sus condiciones de cara al semestre venidero.
En declaraciones a FMQ, el atacante expresó que sus goles en los amistosos le dieron ese plus de respaldo que necesitaba para arrancar con todo el torneo. “Me hacía falta el gol y eso me dio un poco más de confianza. Trato de responder de la mejor manera y lo mejor es haciéndolos. Yo me siento mejor y tengo el apoyo de mis compañeros, que me ayudan un montón. Estoy notando una evolución porque hubo un cambio mental, porque el año pasado estuve muy fastidioso”, aclaró.
En este marco, ponderó la ayuda de los entrenadores: “Me calentaba rápido, era muy enojón cuando salía de la cancha, fui mucho tiempo al psicólogo, que ahora no está pero me ha aportado mucho. Desde el cuerpo técnico ahora me dan mucho envión y me sirve mucho para mejorar como jugador y como persona”.
El bonaerense realizó inferiores en Quilmes y conoce cada rincón del club, por lo que será especial aceptar el reto de tener que afianzarse en el equipo que le dio el lugar que pretendía en el fútbol: “Quiero ganarme la oportunidad. Sinceramente, hago todo lo que me piden para jugar porque es lo que quiero. Me siento tranquilo, con pilas, trabajando para cuando esté la chance. Soy consciente de que se espera mucho de mí. No veo la hora de empezar y tener minutos para demostrar que puedo estar dentro de la cancha”.