Transcurridas más de 96 horas del presunto tiroteo, el cuerpo del joven aún no había sido entregado a su familia para que los despidieran, por lo que organizaciones sociales de Florencio Varela preparan un marcha para exigir la entrega de sus restos, así como también para reclamar “Justicia por Tommy” ante las sospechas de un posible caso de gatillo fácil.
La versión que dio el policía, de 49 años, señala que un grupo de cuatro adolescentes armados quiso robarle cuando se desplazaba a bordo de una camioneta Chevrolet S10 color blanco, sobre la calle Patagones, a pocas cuadras de la estación de Bosques.
Según declaró el capitán del Grupo Halcón, los ladrones lo obligaron a bajar del rodado y entonces la víctima aprovechó la situación para identificarse como personal policial, a la vez que les impartió la voz de alto a los delincuentes, quienes lo atacaron a disparos y, por ese motivo, se defendió a los tiros.
No obstante, la versión del efectivo fue puesta en duda. La demora en la entrega del cuerpo acrecentó más las sospechas por parte de la familia, que recibió el apoyo de decenas de organizaciones y entidades sociales, entre las que se encuentra el Comedor Comunitarios Sueños Cumplidos, donde el joven colaboraba para darle de comer a los niños de su barrio, el asentamiento San Rudecindo.
“Tommy fue asesinado en un confuso episodio. Todavía el cuerpo permanece en la morgue judicial de Lomas de Zamora, lo cual muestra claramente que nuestros pibes y sus familias no son respetadas ni en el profundo dolor de la muerte. Vamos a acompañar a la familia en la búsqueda de justicia”, expresó José Luis Calegari, abogado perteneciente al Centro de Participación Popular Monseñor Enrique Angelelli, de Florencio Varela.
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