Un patovica del local nocturno "Insomnia" quedó detenido, acusado de ser el autor de los disparos. El lugar funcionaba sin habilitación y había sido sancionado tres veces por el Municipio de Quilmes.

La Justicia de Quilmes clausuró un boliche trucho donde el fin de semana se generó una batalla campal, que dejó como saldo dos jóvenes heridos de bala y una mujer con lesiones en la cabeza por un botellazo, hecho por el que fue detenido un patovica acusado de disparar en medio de la gresca.

El local nocturno en cuestión se llama Insomnia y está en la calle Einstein 3695, en Quilmes Oeste. Allí se registró un enfrentamiento a tiros que quedó registrado en un video que se hizo público en las últimas horas, en el cual se observa cuando personal de seguridad del local y adolescentes protagonizan una cruenta pelea, que dejó a una chica herida con un botellazo en la cabeza y varios destrozos en el barrio, al tiempo que dos sujetos recibieron disparos en sus piernas.

Como consecuencia de este episodio de violencia se inició una investigación por parte de la Comisaría 9ª. de Quilmes. Con la prueba audiovisual de los hechos, intervino la Justicia y ordenó un allanamiento en las instalaciones del local bailable, en el que no pudieron incautar el arma utilizada para herir a los jóvenes, pero se localizaron en el lugar las marcas de los proyectiles. No obstante, durante el procedimiento se logró la aprehensión de un empleado del boliche, que sería el patovica que abrió fuego en medio de la gresca.

Tres clausuras

Según pudo averiguar DIARIO POPULAR, el boliche Insomnia no posee habilitación para la actividad que desarrolla, motivo por el cual el Municipio de Quilmes lo clausuró en tres oportunidades. Sin embargo, los responsables del lugar nunca respetaron dichas sanciones y siguieron ofreciendo fiestas nocturnas. Por este motivo, desde la Comuna radicaron una denuncia penal y el juzgado interviniente ordenó el corte de suministro de luz en EDESUR.

El hecho que desató la investigación ocurrió el domingo a las 8 de la mañana del domingo, cuando jóvenes que estaban dentro del bailable comenzaron a pelear. El personal de seguridad sacó a un joven que, una vez afuera, se acercó a la puerta a preguntar por qué su contrincante no había sido retirado. El reclamo se tornó más efusivo y la violencia se trasladó a la calle, esta vez entre patovicas y un grupo de jóvenes, con disparos, botellazos, palos y piedra que generaron destrozos en varias viviendas y autos.

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