Ningún rubro se salva. En las últimas horas, fueron asaltadas una peluquería, una remisería y, por segunda vez, un galpón donde funciona un taller de herrería, donde los delincuentes fueron sorprendidos por la Policía y escaparon por los techos sin poder llevarse nada.
Cansados de esta situación, varios comerciantes decidieron “hacer guardia” en sus locales. Uno de ellos es el dueño de un kiosco, ubicado en inmediaciones de las calles 817 y 877. Este hombre fue quien llamó al 911 cuando escuchó ruidos extraños en el mencionado galpón y, de esa manera, logró frustrar el hecho.
Sin embargo, los trabajadores no están dispuestos a seguir pernoctando en sus comercios. Apoyados por vecinos del barrio, que también son víctimas de la seguidilla de robos, conformaron una asamblea y lanzaron un desesperado reclamos a las autoridades municipales y provinciales.
“Esto jamás pasó en el barrio. En el corredor formado desde Camino General Belgrano y calles 816, 877 y 819, vienen saqueando todos los negocios. Rompen rejas, vuelan candados, levantan persianas y hasta se meten por los techos”, señaló a DIARIO POPULAR Alberto Belluschi.
Y agregó: “Son rateros que se llevan todo lo de valor que tienen a mano. En la remisería entraron y se llevaron una garrafa”.
Asimismo, el vecino detalló que “no hay patrullaje de día ni de noche”. “En Quilmes hay móviles de la Policía Bonaerense, la Policía Local y la Patrulla Urbana, pero en nuestro barrio no pasa ninguno”, cuestionó indignado.
En ese sentido, Belluschi afirmó que preparan un petitorio para presentar ante las autoridades de la Comisaría 4ª de Solano, así como también en el Municipio de Quilmes. “Ahora están empezando a robar en las casas de ancianos y mujeres solas. ¡Que hagan algo por favor!”, exclamó.