La Organización Panamericana de Salud sugiere una serie de puntos a tener en cuenta. Entre ellos, la actividad física regularmente, dormir bien y mantener un peso ideal.
En busca de aumentar la esperanza de vida, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sugiere no esperar a que una enfermedad se trate, sino hacer del cuidado de la salud algo cotidiano. Para ello, hay hábitos que se recomiendan para mantener el cuerpo saludable. Aquí, siete a tener en cuenta:
La OPS recomienda aumentar el consumo de frutas y verduras hasta alcanzar al menos cinco porciones diarias, equivalentes a 400 gramos. También aconseja incorporar legumbres, frutos secos y cereales integrales como avena, arroz integral, trigo y maíz.
Asimismo, es importante disminuir el consumo de azúcares y grasas, especialmente las grasas saturadas y trans presentes en alimentos fritos, productos de panadería industrial, snacks y comidas ultraprocesadas.
La actividad física es fundamental para prevenir y controlar enfermedades como las cardíacas, la diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer. Además, contribuye a reducir síntomas de ansiedad y depresión, favorece la memoria y mejora la salud cerebral.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos realicen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada o intensa. En el caso de niños y adolescentes, se aconseja un promedio de 60 minutos diarios.
Dejar de fumar produce beneficios casi inmediatos para la salud. Según la OPS, en apenas 20 minutos disminuyen la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
Con el paso del tiempo, los beneficios siguen aumentando: a los cinco años el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular se iguala al de una persona no fumadora; a los diez años el riesgo de cáncer de pulmón se reduce a la mitad; y a los 15 el riesgo de padecer enfermedades cardíacas es similar al de alguien que nunca fumó.
La OMS advierte que el consumo excesivo de alcohol es responsable de más de 200 enfermedades y lesiones. Cada año, alrededor de 3 millones de muertes en el mundo están relacionadas con su uso nocivo.
El alcohol incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles como cirrosis hepática, distintos tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares. Además, puede generar adicción y trastornos mentales y conductuales.
La obesidad afecta diversos sistemas del cuerpo, entre ellos el corazón, el hígado, los riñones, las articulaciones y el sistema reproductivo. Esto aumenta el riesgo de padecer enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, hipertensión, accidentes cerebrovasculares y distintos tipos de cáncer.
Para prevenirla, los especialistas sugieren mantener una alimentación equilibrada, baja en grasas y azúcares, acompañada de actividad física regular.
Un descanso adecuado ayuda a reducir el estrés y disminuye el riesgo de enfermedades como diabetes, hipertensión e infartos. Sin embargo, la OMS señala que cuatro de cada diez personas en el mundo no duermen correctamente.
El sueño cumple funciones esenciales para el organismo, como la regulación hormonal, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la preservación de las neuronas. En niños y adolescentes, dormir poco se relaciona con el sobrepeso, la obesidad y problemas de salud mental.
La Academia Estadounidense de Medicina del Sueño recomienda que los adultos duerman al menos siete horas por noche para mantener una salud óptima.
Entre los trastornos mentales más frecuentes se destacan la depresión y la ansiedad. Por la estrecha relación entre la salud física y mental, la OMS señala que mantener hábitos saludables -como realizar actividad física, evitar el consumo de alcohol y tabaco, y llevar una alimentación equilibrada- contribuye al bienestar emocional y psicológico.