La demanda residencial mantiene recortes de suministro, según Camuzzi, mientras taxistas y automovilistas deben afrontar demoras para conseguir combustible.
El invierno volvió a poner bajo presión al sistema energético bonaerense. Las bajas temperaturas incrementaron el consumo de los hogares y, como consecuencia, reaparecieron las dificultades para abastecer de Gas Natural Comprimido (GNC) a distintas estaciones de servicio.
Durante este lunes, el panorama se hizo evidente en La Plata, Mar del Plata y otras localidades de la provincia, donde se observaron extensas filas de vehículos. El escenario se repitió después de varios días en los que el suministro había mostrado una relativa normalización.
La explicación está vinculada principalmente con la calefacción. Cuando el uso residencial alcanza niveles elevados, el sistema prioriza a los hogares, mientras que otros usuarios, entre ellos determinadas industrias y estaciones de GNC, pueden quedar sujetos a restricciones.
Desde Camuzzi, empresa distribuidora de gas natural en Argentina, confirmaron que los recortes continúan y aclararon que, por ahora, no hay una fecha definida para que finalicen. La normalización estará condicionada por distintos factores, entre ellos la evolución de las temperaturas y el comportamiento de la demanda.
En La Plata, además, las limitaciones ya habían afectado en las últimas semanas a estaciones que contaban incluso con contratos firmes. Los recortes llegaron a ubicarse entre el 30% y el 50%, de acuerdo con información difundida a fines de julio.
La falta de disponibilidad genera un efecto inmediato en los puntos que todavía pueden despachar combustible. Los vehículos se concentran en las estaciones habilitadas y las esperas se extienden, al tiempo que algunos conductores recorren distintos lugares en busca de suministro.
Entre los principales perjudicados aparecen taxistas, remiseros y trabajadores que dependen del auto para desarrollar su actividad. Para ellos, contar con combustible resulta clave tanto para trabajar como para sostener los costos diarios. La peor noticia es que el escenario podría mantenerse en los próximos días.
La situación no es una novedad. Desde junio, varias localidades bonaerenses vienen atravesando episodios similares, vinculados con el incremento estacional de la demanda de gas durante los períodos de mayor frío. Con el invierno todavía en curso, el sistema gasífero vuelve a enfrentar un escenario de alta exigencia: mientras continúe elevado el consumo domiciliario, las estaciones de GNC seguirán expuestas a posibles recortes, sin una fecha precisa para recuperar por completo el servicio.